Catisa y La Estrella dan marcha atrás, recurren a un ERE y no a los despidos
Los sindicatos sospechan que el cambio pueda responder a la falta de liquidez

Fernando Diñeiro y Antonio López, ayer en la sede de CC.OO.
La crítica situación en las empresas del grupo Martínez Núñez se ha aliviado, al menos temporalmente y en lo que se refiere a las empresas con presencia en la comarca, Catisa y La Estrella. Esto es lo que aseguró ayer el responsable de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC.OO. Bierzo, Antonio López Vega, después de la reunión mantenida entre sindicatos y patronal el jueves.
Del expediente de extinción de empleo anunciado a mediados del mes de mayo y que hubiera provocado el despido irrevocable de casi 300 trabajadores, se ha pasado ahora a un expediente de suspensión temporal que se prorrogará a lo largo de cuatro meses y que afectará a 111 empleados de la cantera de Catisa y 126 en Hormigones La Estrella a partir del 1 de julio. De este modo, 45 trabajadores no se verán afectados por ningún tipo de regulación -”36 en la cantera de Las Médulas y 9 en la empresa de hormigones-”.
Los sindicatos se muestran ahora conformes con el nuevo revés de la situación, máxime tras haber comprobado que «La Estrella no tiene pérdidas» y no haber podido comprobar el «balance de cuentas de Catisa», tal y como aseguró López Vega. No obstante, las dudas sindicales continúan en el aire y desde CC.OO. no descartan que «no se haya presentado un expediente de extinción porque no tienen dinero para hacerlo». Aún así confían en la palabra del grupo empresarial, que refrenda esta nueva decisión en el cobro de las deudas contraídas pendientes de pago que les permitirá ahora hacer frente a las nóminas. De hecho, se han comprometido a pagar los sueldos pendientes del mes de mayo la próxima semana. Así como cumplir con el pago del mes de junio y la paga extra de julio.
En el acuerdo alcanzado la parte social incluye unas condiciones a las que ambas empresas darán respuesta en la próxima reunión que se celebrará el miércoles. Quieren que se cree una comisión de seguimiento para ver si es cierto que la intención es la de «reflotar lo que hay», además de pactar una indemnización para los trabajadores en el caso de que finalmente haya despidos y que los empleados que quieran acogerse a algún tipo de baja voluntaria que revista indemnización puedan hacerlo, teniendo en cuenta que si al cabo de los cuatro meses quieren volver, no cobrarán nada.
Por su parte, UGT también valoró positivamente este cambio de planteamiento y aclaró que la situación es bien distinta en Asfaltos León, donde se ha acordado la extinción definitiva de los contratos de todos los trabajadores.