La Miño-Sil invierte 180.000 euros para paliar las inundaciones en el Cúa
Las actuaciones, que estarán listas en dos semanas, se concentran en Villabuena y en la playa fluvial de Cacabelos, donde se efectúa una gran restauración ecológica

Imagen del río Cúa en las proximidades de Cacabelos.
La Confederación Hidrográfica Miño-Sil espera tener concluidas en dos semanas los trabajos para paliar los efectos de las inundaciones en el río Cúa a su paso por Cacabelos y dentro del mismo municipio, en la localidad de Villabuena. En esta operación de restauración ecológica de las márgenes del río, uno de los principales de la comarca del Bierzo, el organismo hidrográfico está gastándose más de 185.000 eruos.
La superficie sobre la que se desarrollan las actuaciones incluidas en el proyecto es de unos 12.000 metros cuadrados. Debido a la erosión que sufren ambas márgenes de la corriente y a la inadecuada estructura y densidad de la vegetación de la zona, la Confederación Miño Sil ha decidido emprender trabajos de poda, desbroce, retirada de residuos; de recuperación de la vegetación y de estabilización de las riberas mediante técnicas tradicionales y de bioingeniería.
A través de estas operaciones, según explicaron ayer fuentes de la Confederación, «se habrá mejorado la estructura y composición de la vegetación de las márgenes del Cúa en Villabuena y se habrán disminuido los efectos negativos de posibles inundaciones».
Biorrollo. Para cada una de las riberas se ha diseñado un método de protección y estabilización específico. En la zona de la playa fluvial de Cacabelos se está construyendo una protección consistente en un pie de escollera de escasa altura para proteger el talud del golpeteo del agua, y se está colocando un biorrollo hasta la parte más alta que se protegerá con manta orgánica. A largo plazo se espera que la propia vegetación complete la estabilización del talud.
Debido a la curvatura del curso fluvial hacia la izquierda, la margen derecha del río, paralela al casco urbano, sufre una erosión más acentuada. Por esta razón se ha planteado la colocación de una línea de escollos para protegerla de la acción erosiva del agua previo aporte de sedimentos. Esta parte de los trabajos es la más complicada al respetarse la vegetación existente y tratar de no dañarla.
Para la realización de las excavaciones y retirada de materiales a gran altura se ha contado con un equipo de tierras compuesto por tres grandes retroexcavadoras, doce camiones articulados de tracción total de 40 toneladas que se han desplazado por caminos con pendientes superiores al 25 %.