Las temperaturas remiten pero no bajan de los 34 grados
Durante la última semana, el Bierzo, al igual que buena parte de España, ha sufrido temperaturas demasiado elevadas, más propias de la segunda quincena del mes de julio, alcanzado los 38 grados. En la comarca llegó a decretarse alerta amarilla y desde la Dirección Médica de Atención Primaria pidieron a los usuarios que extremasen las medidas para evitar problemas de salud derivados del calor, como mareos, bajadas de tensión, calambres musculares, pulso rápido o dolor intenso de cabeza.
No obstante, la situación ha empezado a remitir y los termómetros han caído hasta los 34 grados de máximas, tal y como confirmó ayer a la agencia EFE el jefe del servicio de Predicción y Vigilancia de la Delegación Territorial de la Agencia Estatal de Meteorología, Juan Pablo Álvarez. Las mínimas disminuirán a partir del lunes.