Estanga: «Lo que dan ganas es de desenterrar el Mauser del abuelo»
El alcalde de Oencia, el popular José Estanga Rebollal, es a los amantes de las armas en el Bierzo casi lo que el desaparecido Charlton Heston a la famosa Asociación Nacional del Rifle norteamericana. Su pasión por las Magnum y por cualquier tipo de rifle de uso cinegético le ha valido enfrentamientos tan sonados como el que mantuvo con el que fuera gobernador civil de la provincia, Antonio Sandoval, quien le llegó a retirar todas sus «flores».
Ayer la vena armamentística le volvió a aflorar al regidor del PP para desatar su frustración contra la supuesta acción de los pirómanos en los montes de su municipio y de los colindantes. «Lo que dan ganas es de desenterrar el Mauser del abuelo y... Pero no quiero ir más allá, que luego dicen», se contuvo a duras penas.
Más sosegado, Estanga reclamó públicamente que frente a la convicción de que la mayoría de los incendios son intencionados las administraciones públicas aún deben endurecer más las penas contra los incendiarios para tratar de disuadirlos. «Es que en Oencia, sino se sofoca el fuego, y en ello están trabajando mucha gente y muchos medios, pueden verse abrasados robles milenarios», añadió con su habitual acento hiperbólico.