El Museo de la Energía licita su sede central por 37,8 millones
La Ciuden se fija un plazo de 15 meses, desde octubre, para terminar la obra, y empleará a 200 obreros en doble turno

Estado que presentan actualmente las obras de consolidación, previas a la rehabilitación.
La Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) anunció ayer la licitación económicamente más relevante de las que ha realizado hasta ahora. La de las obras de la sede central del Museo Nacional de la Energía (MNE) sobre la antigua central de Compostilla I. El proyecto de transformación de la térmica cedida por el Ayuntamiento de Ponferrada a la Ciuden y donde la fundación tiene ya su base de operaciones sale a contratación por 37,8 millones de euros. Los trabajos que se pretenden tener adjudicados en octubre consisten básicamente en la rehabilitación de la estructura actual de Compostilla I para el museo y la construcción de una planta adicional.
La actuación viene precedida por la licitación de toda la museografía por 7,6 millones. Los expertos consideran que la obra civil y la museografía deben licitarse en paralelo para una mejor adecuación del proyecto. Todas las empresas interesadas podrán presentar su plicas hasta el 15 de septiembre.
Con motivo de la presentación de la licitación reapareció ayer en la escena pública el director general de la Ciuden, José Ángel Azuara, sobre cuya continuidad se han cernido este verano y aún se ciernen notables incertidumbres. Azuara compareció junto a la directora del museo, Esther Aparicio, y la coordinadora de la oficina técnica, Elena García. Los tres insistieron mucho en la relevancia socioeconómica que tiene para la comarca y para Ponferrada una intervención del volumen económico de la que se pone en marcha.
Y Azuara añadió que a partir de octubre se establecerán dos turnos de trabajo, de mañana y tarde, para que en 15 meses, entre enero y febrero del 2012, la sede central del Museo Nacional de la Energía esté listo pueda abrir sus puertas al público. «Mantenemos la fecha del 2010 para la planta de Cubillos, el 2011 para la térmica de MSP y el 2012 para esta sede central», remarcó sobre los plazos. Una cuestión -"su retraso-" que se ha puesto como una de las razones que podrían precipitar su virtual cese.
La transformación de Compostilla I en un espacio museístico de 34.000 metros cuadrados seguirá el diseño del despacho AH Arquitectos, que ganó hace 16 meses el concurso de ideas para el proyecto. Aunque en ese periodo han trabajado sobre sus bases más de cien profesionales. Entre ingenieros, arquitectos y urbanistas o museógrafos, así como personal de la Ciuden. En las obras se calcula que trabajarán directamente unas 200 personas durante quince meses y se espera que repercutan en la cartera de negocio de muchas empresas de la comarca acuciadas por la crisis.
En los dos cuerpos de la actual térmica de Compostilla I, que serán rehabilitados respetando buena parte de su estructura, se emplazarán las exposiciones permanentes del Museo Nacional de la Energía. En su azotea se ubicará una llamativa cafetería panorámica.
Contando con el Ayuntamiento. Pero el proyecto incluye la construcción de un nuevo edificio de una sola planta que albergará una moderna área de servicios. En ese espacio de 9.000 metros sobresale la concepción de un teatro digital semisubterráneo, de un auditorio para unas 500 personas y de una residencia para grupos de estudiantes o de investigadores.
Se plantea, no obstante, sobre terrenos propiedad del Ayuntamiento de Ponferrada, que a diferencia de Compostilla I, no están cedidos a la Ciuden. Conocidas las divergencias entre una y otra entidad, el director de la Ciudad de la Energía, José Ángel Azuara, se mostró ayer muy conciliador sobre el cierre de un acuerdo con el consistorio. «Nuestra lógica es la de llegar a un acuerdo. Tanto el Ayuntamiento como la fundación somos conscientes de la importancia del proyecto para la comarca».
Además de la sede central, el Museo Nacional de la Energía se completa con la sección dedicada al carbón en la central de la MSP, que se haya en plena restauración y cuya urbanización sigue pendiente del convenio urbanístico con el Ayuntamiento, y con un bosque carbonífero que recreará lo que era el Bierzo hace 300 años.