San Roque traerá salud aunque falte dinero

El sonido del tamborilero anunció el inicio de la procesión de San Roque, ayer en Ponferrada.
Ponferrada renovó ayer su Voto de Villa a San Roque, una tradición que se viene realizando en la capital del Bierzo desde el año 1.600, después de que las rogativas al santo libraran en dos ocasiones a la ciudad de la temida peste negra. El concejal de Fomento del Ayuntamiento de Ponferrada, Luis Antonio Moreno, llevó ayer la batuta de una procesión en la que la imagen de San Roque -"rodeada de los primeros racimos de uvas del año-" recorrió las principales calles de la zona más céntrica de Ponferrada, con salida y llegada a la iglesia de San Pedro.
Salud, esto es lo que pidió el edil de Fomento, al igual que lo hicieron la mayoría de los fieles congregados a las puertas del templo. «En los tiempos de crisis que corren habría una lista de peticiones muy grande para San Roque, pero lo más importante es pedir salud para todos los ponferradinos y bercianos», argumentó Moreno. No obstante, no faltarían plegarias para encontrar el amor, dado que conocido es por todos que San Roque -"el santo custodio de un perro sin rabo-" es también el patrón de los solteros.
El sonido del tambor anunció la partida del grupo procesionario de la iglesia de San Pedro, lugar al que regresó el santo para presidir la eucaristía. El acto culminó tras la misa con el reparto de las primeras uvas de la campaña, este año más maduras que otros por el gran calor que ha habido. En total, se repartieron 150 kilos de unos racimos de uva que en menos de un mes serán recogidas de la vid para elaborar los vinos con Denominación de Origen Bierzo.