Ponferrada no podrá endeudarse más, según el último baremo del Gobierno
Un informe del sindicato de técnicos de Hacienda, Gestha, sitúa el nivel de deuda del Ayuntamiento cuatro puntos y medio por encima del nivel mínimo de ingresos

Riesco y Moreno presentan las obras de la calle del Bodegón.
El Ayuntamiento de Ponferrada sería uno de los 31 de Castilla y León que no podrían endeudarse más durante el año que viene si prosperan definitivamente los últimos criterios esbozados por el Gobierno para autorizar nuevos créditos a las administraciones municipales.
Según un informe elaborado por el sindicato de técnicos del Ministerio de Economía y Haciena (Gestha), el consistorio ponferradino supera en algo más de cuatro puntos porcentuales la relación del 75% que se pretende fijar entre los ingresos corrientes y la deuda.
En el citado informe de Gestha Ponferrada aparece con unos ingresos de 44,7 millones frente una deuda acumulado de 35,5 millones de euros. Eso representa un porcentaje de endeudamiento del 79,50% sobre la previsión de recaudación.
En Castilla y León sólo se sitúan dentro de este límite, que según la última rectificación del Gobierno impediría acudir a nuevos préstamos, treinta y un municipios. En la provincia de León también aparece en rojo en el estudio de los técnicos de Hacienda el Ayuntamiento de La Robla.
Dentro del contexto autónomico sobresalen los de Ávila, Salamanca, además de los medianos de Arévalo, Ólvega o Alba de Tormes. En toda España, de los 7.595 municipios, sería sólo un 4% el que no podría acudir a más préstamos si las condiciones apuntadas por el Gobierno no vuelven a cambiar por enésima vez.
Trampas. Para Gestha, sin embargo, el último criterio del Ministerio de Economía de restringir el endeudamiento de las corporaciones locales con un endeudamiento superior al 75% es «engañosa». Fundamentalmente porque no se tienen en consideración los números rojos que puedan arrojar las sociedades públicas o privadas constituidas por los consistorios.
Los técnicos aventuran que los baremos estipulados ahora pueden trampearse y favorecer así que los ayuntamientos que empleen «ingeniería financiera» para maquillar sus balances puedan seguir con su huida económica hacia adelante para alcanzar la liquidez que les permitar pagar a proveedores y en muchos casos poder pagar las nóminas de sus trabajadores.
Tras los últimos recortes de la Administración central en materia de financiación, el propio alcalde de la capital berciana, el popular Carlos López Riesco, subrayó en una entrevista concedida a este periódico que no está dispuesto a gastar ni un euro de más de los que no disponga en la caja.
El gobierno municipal de Ponferrada ha merecido el reconocimiento público en los últimos ejercicios por parte de las organizaciones patronales en lo que se refiere al cumplimiento de sus obligaciones económicas con sus empresas proveedoras. Si embargo, los populares enfocan la recta final del mandato con diversos proyectos aún pendientes.