El cierre del matadero de Toreno deja al Bierzo sin un lugar para el sacrificio
Sanidad exige una serie de reparaciones y clausura cautelarmente las instalaciones

Tras el cierre de las instalaciones de Ponferrada y Bembibre, llega ahora la de Toreno.
A partir de la próxima semana no habrá ninguna instalación apta para el sacrificio de animales en todo el Bierzo. Desde que en junio y en octubre del 2009 cerraran los mataderos de Ponferrada y Bembibre, respectivamente, en la comarca tan sólo sobrevivía el de Toreno, al que el servicio de Sanidad de la Junta ha obligado a un cierre cautelar que comenzará a aplicarse esta semana, como explicó ayer el alcalde Pedro Muñoz.
La empresa concesionaria del macelo de Toreno, que es de carácter municipal, ha sido requerida en varias ocasiones por la Junta para que realice actuaciones de mejora en las instalaciones. «Son nimiedades, pero ya ha tenido varias advertencias», explicó el regidor que añadió que desde que cerraron los mataderos de Ponferrada y Bembibre «el volumen de trabajo en Toreno aumentó considerablemente».
A Astorga o a Villablino. Pedro Muñoz tiene esperanzas en la concesionaria, que gestiona el matadero municipal desde hace una década, ya que considera «que la labor de mantenimiento del día a día se ha olvidado por el aumento de trabajo, pero la Junta ha hecho lo que tenía que hacer».
Así las cosas, anheló que en este tiempo de cierre cautelar, «la empresa aproveche para hacer las reformas pertinentes», en las que podría invertir entre quince días y un mes.
Con este cierre, aunque sea de manera cautelar, la comarca berciana carece actualmente de un espacio dedicado al sacrificio y a la matanza de los animales. Las instalaciones más próximas son ahora Astorga y Villablino. «Desde el cierre de los mataderos de Ponferrada y Bembibre a Toreno bajaba mucha gente de la zona, esperemos que se abra de nuevo porque aquí no hay impedimentos imposibles», matizó el alcalde de Toreno, haciendo referencia a la problemáticas de las instalaciones ponferradinas.
«Es una pena porque es el único matadero que funcionaba en el Bierzo», lamentó el alcalde popular, que indicó que el Ayuntamiento de Toreno y la Junta «tomarán las medidas» correspondientes en el caso de que las reformas exigidas desde Sanidad a la empresa concesionaria no se ejecuten.
Uno de los principales motivos por los que cerró el macelo ponferradino fueron las pérdidas económicas, que ascendieron a 45.000 euros durante el primer trimestre del 2009, según indicaron fuentes de la concesionaria. Sin embargo, Muñoz precisó que en el caso del matadero de Toreno las instalaciones «no eran deficitarias y daba mucho servicio».