Trabajo intensifica las inspecciones en las viñas contra la mano de obra ilegal
La vendimia llega este fin de semana a su apogeo y el lunes alcanzará el 75%

Ayer empezó a entrar uva en la cooperativa de Ponferrada.
Los inspectores de Trabajo recorren estos días los viñedos del Bierzo. Están pidiendo documentación a todo el que se mueve por las viñas, los identifican, toman nota y luego evalúan si la relación laboral entre el propietario de la viña y los que trabajan para él son de la familia. Quieren determinar si existe remuneración legal. Las inspecciones pretenden erradicar la economía sumergida y evitar que cobren personas que están en régimen de prejubilación, de baja laboral o en las listas del desempleo y buscan un sobresueldo añadido.
El problema también radica en determinar si la persona que está vendimiando lo hace como una relación de ayuda e intercambio de favores. Una práctica que se da entre vecinos y que incluso viene reflejado en el Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 13, en el que se alude a «la amistad, benevolencia y buena vecindad».
Los viticultores y técnicos consultados por este periódico inician que los inspectores han estado especialmente activos en los dos últimos días. «Piden el carné de identidad a los que están vendimiando; no abren expediente en el momento pero toman nota de todo», explicaba ayer uno de los que conoce esta situación. Añade que prácticamente la totalidad de los viticultores que estos días necesitan mano de obra están cumpliendo a rajatabla la normativa de contratación y que «nadie se la juega», puesto que saben que las inspecciones son continuas. Es más, consideran que con la situación laboral existente y la crisis económica azotando en varios frentes, «ahora se están vigilando aún más estas cosas».
Con todo, hay quien considera «una molestia» y «un engorro» que familiares de los que están vendimiando, «de toda la vida», tengan que dar explicaciones y aportar documentación sobre lo que están haciendo. Uno de los técnicos consultados explicaba que estas inspecciones se vienen intensificando especialmente en los últimos tres años: «El primer año era la leche -”cuenta-”; cuando llegaba alguien de la inspección, había muchos que salían corriendo por donde podían de las viñas; ahora ya no; las cuadrillas son de profesionales, asegurados y todo en condiciones».
Lo mismo pasa en las bodegas, en donde los controles de trabajo también se suceden en estos días de máxima actividad. Se da la circunstancia que este año ha existido una elevada demanda de trabajo para recoger uva y fruta. La bolsa de empleo para estas labores se ha duplicado.
Buena campaña. Y mientras esto sucede, la vendimia alcanza este fin de semana su máxima expresión. Ayer abrieron las puertas de la cooperativa Cepas del Bierzo, en Ponferrada. Pablo Franco, uno de los máximos responsables del control por parte del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo, explica que está siendo «una vendimia tranquila» y que el hecho de que el tiempo acompañe significa que la vendimia también es buena.
De esta forma, este domingo, con todas las bodegas y cooperativas abiertas, estará ya dentro de las bodegas aproximadamente el 70% de la cosecha, y entre mañana lunes y el martes, un 5% más, vendimiando el resto a lo largo de la próxima semana. «Hay un buen potencial enológico de las uvas este año y los enólogos están muy satisfechos y contentos con el cultivo», resume Plablo Franco.