Nueve de cada diez cumplen sin quebrantar su sentencia

Amparo de Prada, con la hoja de incidencias.
«No los ponemos a picar a pico y pala, les encargamos una tarea digna, pero es cierto que algunos vienen de muy mal humor», cuenta Jorge Peña, de Proyecto Hombre, al hablar de la minoría de condenados, especialmente por casos de conducción, que no acaba de aceptar su sentencia. Algún caso ha habido de condenados que tienen un verdadero problema con el alcohol y deberían estar desintoxicándose en alguno de los centros de Proyecto Hombre. A la oengé, no le ha quedado más remedio que pedir su traslado. La mayoría cumple con el trabajo social -”dos faltas sin justificar terminan con el caso en Instituciones Penitenciarias-” pero uno de cada diez, según las estimaciones oficiales, incurre en quebrantamientos. En el Banco de Alimentos, firman una hoja de incidencias diaria para controlarles, cuenta su coordinadora, Amparo de Prada.