Morán defiende la capacidad de las cámaras de disuadir el vandalismo
Garantiza su instalación bajo «el respeto y la responsabilidad»

La cámara, en la farola de la glorieta del Templario.
«Las cámaras, salvo las del Castillo, son para regular el tráfico y no única y exclusivamente para el vandalismo, pero si nos ayudan a controlarlo, mejor». Así de contundente fue ayer el edil Policía, Protección Civil y Régimen Interior, Tino Morán, ante las críticas que ha suscitado el sistema de videovigilancia en el presidente de la gestora local de Izquierda Unida, Santiago Ordóñez.
El Ayuntamiento ponferradino ha instalado 58 cámaras en puntos estratégicos de la ciudad, como son las avenidas de Asturias, de la Libertad y Cuatrovientos o las plazas de Lazúrtegui, Luis del Olmo y la glorieta del Templario. «Todas ellas se han colocado bajo el sentido más estricto de la responsabilidad y el respeto», defendió el concejal, que también remarcó que el sistema de cámaras «es una actuación que había demandado la ciudadanía».
Tino Morán negó tajantemente las críticas de IU, desde donde se consideraron «una forma de control social», asegurando que en muchas ciudades ya se había demostrado «que las cámaras son buenas para evitar actos vandálicos». Por este motivo tachó la actitud del coordinador de IU León de «retrógrada, porque las cámaras dan buenos resultados», ya que Ordóñez también hizo comparaciones con Gran Hermano.
Primer objetivo, controlar el tráfico. El concejal remarcó que el principal objetivo de las cámaras será «controlar el tráfico» y que la información que se obtenga a través del sistema de videovigilancia se traslade a los paneles informativos repartidos por las calles de Ponferrada para dar a los ciudadanos «información real» sobre el estado del tráfico. Morán consideró que, de momento, las 58 cámaras instaladas para controlar el tránsito -”salvo las ubicadas en el Castillo-” «son suficientes» y que tan sólo se ampliará el número «si se detectan nuevos puntos calientes». «A las cámaras sólo les puede tener miedo una parte residual de la población, el 99% restante están tranquilos», remarcó el concejal ponferradino.