Matrimonio de la humanidad
Cerca de 60 hombres solteros se encontraron ayer en Médulas con las integrantes de la caravana de mujeres, que llegaba de Madrid. Una jornada para buscar el amor

Benito y Marlenín entablaron conversación nada más conocerse.
«¡Ya llegan!, ¡ya llegan!», gritaba un hombre a las cuatro menos diez de la tarde de ayer mientras entraba corriendo por el párking del hotel. La ansiedad estaba justificada. «¡Son de pata negra!», comentó otro hombre mientras subía las escaleras para encontrarse con sus compañeros. Las cuarenta integrantes de la caravana de mujeres que ayer se celebró en Médulas llegaron a la localidad desde Madrid con más de una hora de retraso. Ellas se hicieron esperar.
La asociación de Médulas Separado o Soltero (SOS) junto con la Asociación Caravana de Mujeres (Asocamu) organizaron el encuentro celebrado ayer con motivo de las fiestas de la localidad. Los hombres, nerviosos, se arremolinaban ante la barra del bar y hacían cábalas sobre lo que se iban a encontrar.
Algunos, como el palentino de Cervera de Pisuerga Víctor García, de 61 años, ya tienen experiencia. La de ayer es la quinta caravana a la que asiste (Cistierna, Riaño, Porentinos y Calzadilla de la Cueza) y con seguridad informó a sus compañeros de lo que podía ocurrir. Para otros era la primera vez, como para Victorino Merayo, de 46 años, que tan sólo buscaba «alguien con la que mantener el contacto».
Luara, Graciela, Marlenín son algunas de las chicas con las que se encontraron los solteros Sergio Fernández, de tan sólo 23 años, Benito o Eduardo. Algunos de ellos, muy caballerosos, fueron a buscar a las chicas con el paraguas para evitar que se mojaran. Otros, tímidamente, esperaron a que ellas entraran. Algunos ya intimaron desde el primer momento, como Benito Bello, que no soltó a Marlenín mientras se tomaba su café. Para los dos era la primera caravana y él no dejó de echarle piropos desde el primer instante.
La jornada continuó con una comida a base de botillo y pastel de castañas. Todo ello en el incomparable marco del paraje de las Médulas, Patrimonio de la Humanidad. Tras la cena, el baile. Habrá que esperar para saber si, tras la jornada de hoy, Cupido ha lanzado sus flechas y se consolida algún matrimonio o alguna pareja.