Chimeneas apagadas, seguridad activa

Algunos de los participantes ayer en las sesiones de la Semana Internacional de la Seguridad en la c
Las chimeneas de Compostilla II, la principal central termoeléctrica de Castilla y León, está más apagada que la propia economía nacional. La inactividad generadora de energía cumple ya demasiados meses. Hasta el punto de que en algunos medios se plantea la incógnita de a qué se dedica la plantilla de Endesa y su auxiliares en la zona con todos los grupos apagados.
La eléctrica, sin embargo, eligió ayer la central de Cubillos del Sil para reunir a los trabajadores de todas las empresas contratistas en la zona para participar en los actos de la Semana Internacional de la Seguridad. En la sesión de trabajo, los ejecutivos de Endesa pusieron el énfasis en alcanzar el objetivo «cero accidentes», que pretende erradicar la siniestralidad laboral. Máxime cuando recientemente se produjo el fallecimiento, electrocutado, de un operario subcontratado.
El director de Compostilla II, Javier Granja, explicó que la estrategia de prevención «es un proceso continuo en el que todos -”dijo-” estamos involucrados y cuyo éxito reside fundamentalmente en incorporar las medidas de prevención de riesgos al trabajo diario, de forma que se conviertan en actitudes y comportamientos comunes por parte de cuantas personas trabajan para Endesa, tanto personal propio como de empresas contratistas».
En este sentido los ejecutivos de la eléctrica recordaron que entre los criterios de valoración que aplica Endesa para seleccionar ofertas tiene especial importancia la seguridad laboral.