PONFERRADA
Muere un motorista al chocar contra un coche en el bulevar de La Rosaleda
César N.G., de 40 años, colisionó de frente contra un vehículo que realizaba un giro

La motocicleta y el automóvil en primer plano, con las asistencias atendiendo al fallecido.
Tenía 40 años y era guardia civil. César Antonio N.G. perdió la vida ayer en el barrio de La Rosaleda de Ponferrada después de empotrarse con su moto -"una Kawasaki GPZ de 500 centrímetros cúbicos-" contra un turismo en el cruce de la avenida de la Lealtad -"paralela a la estación de autobuses-" con el Bulevard Juan Carlos I, una intersección conflictiva que invita a cierta confusión en cuanto a las posibilidades de giro.
El suceso se produjo poco antes de las 12.00 horas, cuando el fallecido se disponía a girar hacia el Bulevard de La Rosaleda en el mismo momento en el que un Citroën C5, que circulaba en sentido contrario, hacía lo propio desde el otro carril. El golpe resultó mortal para el motorista, mientras que el único ocupante del otro vehículo salió ileso, tal y como confirmó ayer el concejal de Policía, Protección Civil y Régimen Interior del Ayuntamiento de Ponferrada, Tino Morán.
Fueron los propios testigos del siniestro quienes dieron aviso al Servicio de Emergencias Sanitarias del 112 tras comprobar que César Antonio N.G. permanecía tirado en el suelo e insconsciente después del choque. Se movilizó entonces a un equipo médico del Sacyl con una UVI móvil y a los agentes de la Policía Municipal de Ponferrada, que se desplazaron con total rapidez hasta el punto exacto del incidente. No obstante, a su llegada y tras intentar reanimar sin éxito al motorista, los facultativos no pueden más que certificar su muerte. También se dio aviso al servicio de bomberos de Ponferrada, que solamente intervinieron para limpiar la calzada.
Natural de San Miguel de las Dueñas -"perteneciente al municipio de Congosto-", con pareja y una hija, el fallecido será enterrado mañana en su localidad natal. El sepelio se celebrará a partir de las doce de la mañana en la iglesia parroquial, tal y como reza su esquela mortuoria, donde también se especifica que César Antonio N.G. era guardia civil rural.
El suceso puso el epílogo más negro al parte del fin de semana de la Policía Local, que se saldó con dos juicios rápidos por delitos contra la seguridad vial al superar los conductores, en ambos caso, el nivel de alcohol permitido. Además, los agentes denunciaron a cinco establecimientos nocturnos por superar el horario de cierre permitido.