La Junta deja atada con Acuanorte la modernización de la red del Canal Alto
El convenio no garantiza el plan para el Canal Bajo, donde persisten las diferencias

Imagen de uno de los azudes del Canal Bajo del Bierzo a su paso por Cuatrovientos.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobó ayer la firma con la sociedad estatal Acuanorte del convenio para garantizar la modernización de la red de regadío del Canal Alto del Bierzo. El acuerdo viene a garantizar la ejecución de la obra en este eje básico de la infraestructura de riego en la comarca. El Canal Alto, como explicó el consejero portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago, abastece unas 1.400 hectáreas de fincas agrícolas entre Cubillos, Camponaraya, Cabañas, Arganza, Sancedo, Cacabelos y Carracedelo. De él dependen en total cerca de 3.000 agricultores.
El convenio autorizado por el Ejecutivo regional permitirá la ejecución el año que viene de obras por 400.000 euros, presupuestados ya por la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta, y por otros 2,6 millones presupuestado por parte del Gobierno central, que este mismo año ya había consignado otros 2,5 millones de euros.
Será el punto de partida, no obstante, para abordar un proyecto cuyo coste se eleva hasta los 15 millones de euros y cuenta con fondos europeos. Fuentes de la Administración autonómica precisaron ayer que la Consejería de Agricultura comprometerá en el convenio la ejecución de las obras de adecuación y sustitución de elementos de transporte y distribución secundarios -”un 26% del presupuesto-” mientras que Acuanorte afrontará la ejecución de elementos de transporte y distribución principales y secundarios -”el 74% del presupuesto-”. La comunidad de regantes, por su lado, explotará la nueva red a cambio del pago de una tarifa anual ya pactada.
El convenio entre la Junta y la sociedad estatal de aguas sigue dejando en el aire, sin embargo, el porvenir de la modernización del otro gran vector del sistema de regadío en el Bierzo, el Canal Bajo, que discurre por el tramo urbano de Ponferrada, Camponaraya y Carracedelo.
Mientras corre también el tiempo para que no se pierdan los fondos europeos asignados para costear un proyecto que en este caso asciende a otros 25 millones de euros, el desacuerdo sigue estando en todo lo alto. Entre las instituciones y entre los propios comuneros del Canal Bajo. Éstos últimos no están dispuestos a aportar más contribuciones de las que preveían inicialmente y que son partidarios, como la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil de que por ejemplo el Ayuntamiento de Ponferrada se rasque el bolsillo en la iniciativa a cuenta del soterramiento de la conducción en el tramo urbano que recorre por ejemplo los barrios de Compostilla y de Cuatrovientos.
Con esta intervención todavía pendiente de su particular convenio, fuentes de la Junta de Castilla y León se felicitaron sin embargo ayer ante la posibilidad de que en el 2011 comience la modernización del Canal Alto puesto que así «se mejorará la competitividad de las explotaciones al aumentar la producción de las mismas». «Además -”enfatizaron-” la modernización permite ahorrar tanto en consumo de agua como de energía.