Proyecto Hombre salva su programa Trébol, que atiende a 51 maltratadores
El plan reeducativo, pionero en España, corría peligro debido a la falta de financiación

El Bierzo es una zona especialmente sensible en este sentido, el número de casos aumenta.
El presidente de Proyecto Hombre, Jorge Juan Peña, mostró ayer su satisfacción por poder seguir adelante con uno de los programas terapéuticos más importantes de la cartera de servicios de esta fundación, el programa Trébol, dirigido a la rehabilitación de maltratadores y cuya existencia peligró por la falta de ayudas, fundamentalmente de las administraciones públicas. Finalmente, la colaboración de la Obra Social de La Caixa ha permitido no sólo mantener el servicio sino eliminar la lista de espera que afectaba a medio centenar de personas. «Son la entidades bancarias las que nos están ayudando en tiempos de crisis, las administraciones parecen estar ausentes», afirmó Peña.
A día de hoy son 51 los usuarios atendidos en el centro de Fuentesnuevas e integrados en una terapia que tiene un año de duración y a la que acceden directamente desde los juzgados. Suponen más del 57% del total de la provincia, ya que hay 89 individuos en tratamiento en León. «Se trata de personas que tienen muchas incidencias de tipo psicológico y alguna física, pero que no se repite en el tiempo», aclaró el presidente del colectivo. Se les decreta la suspensión del ingreso en prisión a cambio de la participación en este curso de reeducación.
Los 24.000 euros aportados por la entidad bancaria se suman a los 12.000 salidos de las arcas del Ayuntamiento de Ponferrada y los 4.500 de Instituciones Penitenciarias. Con estos 40.500 euros se cubre la cantidad necesitada. Que el usuario se de cuenta de que lo que lo que hace es culpa suya, de que tiene un problema con el control de impulsos y de que es un delito, no una falta. Estos son los objetivos que, una vez cumplidos, determinan la reinserción. El éxito viene avalado por la propia Justicia, puesto que ha quedado demostrado que ninguna de las personas que completó la terapia reincide, no vuelven a aparecer en denuncias de este tipo. «Conseguimos que empiecen a asumir que la violencia no está fuera de ellos, sino en su interior. Para ello es fundamental alejarlos de la víctima», matizó Peña.
Jóvenes violentos. 35 años. Esta es la edad media del maltratador que acude a terapia en Proyecto Hombre -”sólo cuatro en todo el Bierzo lo hacen de manera voluntaria-”, si bien, el grueso más importante se encuentra entre los 40 y los 45 años. «Hay una generación que fue educada en una sociedad de valores que le hace ser violenta», consideró el presidente de Proyecto Hombre. No obstante, el criterio de la edad tiene picos importantes. De hecho, cada vez son más los jóvenes que agreden a sus padres. «Lo hacen sobre todo con su madre, porque la ven más débil, lo que sigue teniendo un componente de género», afirmaron desde la fundación.
Por otra parte, un 15% de los usuarios atendidos han sido extranjeros -”68 en toda la provincia, 38 sólo en el Bierzo-”.