Vitro presenta un ERE de dos años para 335 trabajadores con oposición sindical
El paro afectaría a 85 trabajadores más que los barajados en un primer momento

La imagen de archivo muestra una de las últimas reuniones de trabajadores y dirección de Vitro.
La dirección de Vitro Cristalglass ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de dos años de duración para 335 trabajadores, 85 más de los que se barajaba en un primer momento. Así se lo comunicaron durante la tarde del miércoles al comité de empresa. Su presidente, Miguel Ángel Acebo, mostró ayer la total insatisfacción de la parte social por la decisión a la que ha llegado la patronal. Tachó la propuesta presentada ante Trabajo de «barbaridad» pero, no obstante, recordó que ahora tienen un período de quince días a fin de llegar a un acuerdo que no sea tan sangrante para la plantilla de la factoría de La Rozada y que mejore, al menos en parte, su situación. De hecho, el lunes se inicia una nueva ronda de negociaciones. «Esto está muy lejos de la línea de negociación. Tiene que haber un cambio radical en la empresa y llegar como mínimo a lo que teníamos», aseguró Acebo. Lo que los sindicatos buscan es que el paro afecte máximo a 250 operarios y que el expediente se prolongue durante un año y de forma rotatoria, como mucho cada seis meses.
Intenciones, éstas, que han quedado lejos de lo que la gerencia ha plasmado en el papel. Los primeros expedientados, 64 trabajadores, irían al paro a principios del años que entra. A lo largo del 2011 se incorporarían otros 212 y ya para el 2012 la cifra subiría hasta sumar los 335 afectados. Esto se haría de forma que ningún trabajador superara la tiempo de desempleo que le corresponde. «Entendemos que lo que pretenden es que el que tenga dos años de paro esté dos años expedientado y el que tenga sólo seis meses, estará seis meses en suspensión. Nada se habla de rotaciones», se lamentó el presidente del comité.
Aunque considera que la cifra es desmesurada, el presidente del comité asegura que no resulta extraño que la dirección haya colocado en el punto de mira a 335 operarios. Dice que lo hacen para «no pillarse los dedos» en caso de no alcanzar acuerdo alguno con el comité, dado que a la hora de presentar el ERE ante la Administración, tienen que hacerlo con nombres y apellidos. «Echaría mano de la gente expedientada si hay picos de producción», explicó Acebo.
Lo más desproporcionado de todo es, según el representante sindical, el período de dos años pretendido. «Puede ser que el año próximo haya que hacer un nuevo ERE si las cosas van mal, pero eso no se sabe, hay que esperar a conocer la producción del 2011 y ahora fijar un año», manifestó