Vitro fija para el 2013 su recuperación y el ERE afectará 120 días a 278 operarios
La empresa explica a los sindicatos que la producción experimentó una baja del 40%

Miguel Ángel Acebo, presidente del comité de empresa de Vitro en La Rozada, rodeado de sindicalistas
La multinacional Vitro Cristalglass, que tiene ahora mismo en plantilla a 432 trabajadores en sus dos centros de producción berciana de La Rozada y Camponaraya, recuperará su estabilidad en la producción en un par de años y en el 2013 espera remontar por completo la crisis. Esto es al menos el planteamiento del plan de viabilidad que la dirección de la cristalera ha comunicado a los sindicatos, que ayer daban a conocer que la producción ha experimentado una baja del 40%, lo que ha obligado a aplicar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE). El plan de viabilidad contempla volver a recuperar los niveles de producción del año 2007.
Miguel Ángel Acebo Barredo, el presidente del comité de empresa de la factoría cristalera de La Rozada, decía ayer que han conseguido en la negociación con la dirección de Vitro minimizar el impacto laboral y de percepciones sociales para los trabajadores con la aplicación de este ERE. Así, destacó que ninguno de los 278 trabajadores de las dos factorías que se verán afectados por el expediente de regulación estarán más de 120 días en esta situación (no superarán los cuatro meses). Incluso esperan que el plazo de los dos años solicitados para el ajuste laboral se acorte. En ningún caso, según el acuerdo pactado, rotarán trabajadores una vez que hayan cumplido los cuatro meses en el expediente.
En principio este mes deberían comenzar 64 trabajadores en el primer turno del ERE. Todo dependerá de la aprobación de la autoridad administrativa laboral. El ajuste afectará a 248 de la planta de La Rozada, en Villadecanes, y a 30 de las instalaciones que la empresa Vitro Cristalglass tiene en Camponaraya. Lo que no se sabe son los nombres de los 278 trabajadores, de los 432 de plantilla, que tendrán que dejar de trabajar por falta de pedidos.
El presidente del comité manifestó que «ahora le toca a la empresa organizar el expediente, con los nombres y demás, y esperamos que haga bien los deberes para conservar los puestos de trabajo y la actual plantilla». Desde la representación sindical se mostraban ayer especialmente optimistas ante el futuro y ante el acuerdo alcanzado con la empresa, aún cuando consideraban que el ajuste laboral no es una buena noticia.