Más de 6.000 fumadores pasaron en el 2010 por los centros de salud del Bierzo
Atención Primaria cuenta con un programa para promover el abandono del tabaco

Un hombre fuma a la salida de un bar de Ponferrada, el día que entró en vigor la nueva ley.
Los centros de salud de la comarca cuentan en su cartera de servicios con un programa para promover el abandono el consumo de tabaco entre los pacientes. Un servicio que tiene, por un lado, un fin preventivo y, por otro, un fin concreto de actuación con los fumadores. En este último caso, la atención va desde la simple motivación para que la persona abandone el cigarrillo, hasta la asignación de fármaco o la terapia grupal, una de las más efectivas a la hora de conseguir el objetivo marcado, tal y como aseguró el director médico de Atención Primaria Bierzo, Honorino Gallego. Durante el 2010, un total de 6.006 personas mayores de catorce años han participado en alguna de las fases de este programa -”3.227 hombres y 2.779 mujeres-”.
«A todas las personas que vienen a consulta les preguntamos si fuman o no. Con las que fuman se hace una intervención breve en la que indagas para conocer si tienen o no tienen intención de dejar el consumo de tabaco. Digo abandono y no deshabituación porque el tabaquismo es una enfermedad crónica de carácter adictivo y no un hábito», apuntó Honorino Gallego.
Los fármacos más recetados para ayudar a dejar de fumar son -”además de aquellos que contienen nicotina-”, la vareniclina y el bupropión. Este último es un antidepresivo. Varios estudios han demostrado que el primero es más eficaz que el segundo para dejar el tabaco, pero no tanto para prevenir las recaídas. No obstante, son los más utilizados y vendidos. En Europa, la vareniclina se comercializa con el nombre de Champix.
Después están los siempre recurridos chicles y parches de nicotina, que constituyen una terapia sustitutiva, ya que aportan uno de los muchos componentes que pueden encontrarse en el tabaco. Además de estos medicamentos, también es muy recurrida la medicina alternativa, como la homeopatía o la acupuntura. Lógicamente ninguna de estas prácticas se desarrolla en un centro de salud. Lo que sí se hace en los ambulatorios es programar terapias de grupo en la que -”como en el caso de los alcohólicos-” participan varios fumadores. «Hemos comprobado que el porcentaje de éxito es mayor cuando las reuniones se hacen en grupo y no a título individual», aseguró el director médico de Atención Primaria. Es el propio médico o la enfermera quienes se encargan de estas terapias.