Un camposanto para mi perro
La empresa berciana Mármoles Fuertes Gómez proyecta construir un cementerio para mascotas en un terreno de más de 4.000 metros cuadrados en Narayola

El cementerio acogerá los restos de perros, pero también de cualquier tipo de mascotas.
Es tiempo de crisis y hay que agudizar el ingenio. Los empresarios buscan alternativas, oportunidades y nuevos métodos para aumentar ingresos y, a la vez, cubrir una necesidad existente pero desatendida. Eso es, precisamente, lo que han hecho los propietarios de la marmolería Fuertes Gómez, ubicada en Fuentesnuevas.
Un cementerio de mascotas. Este es el proyecto que pondrán en marcha. Puede sonar excéntrico pero tiene futuro, de hecho, nace avalado por la experiencia. A estos marmoleros bercianos la inspiración les llegó tras comprobar que no eran pocos los propietarios de mascotas que, una vez fallecido el animal, buscaban en su empresa posibilidades de entierro -”tumbas, panteones o grabados con el nombre de la mascota-”. Encontraron aquí un potencial que ahora van a llevar a efecto en un terreno de más de 4.000 metros cuadrados, ampliable 2.000 metros más, en Narayola (Camponaraya).
Los trámites se iniciaron el pasado mes de julio y tras una serie de problemas con el permiso que tiene que conceder el Ayuntamiento, el proyecto echará a andar este mismo mes. «Se produjo una confusión con los terrenos donde se ubicará el cementerio que ha retrasado el proceso administrativo», aseguraron los propietarios de la marmolería. No obstante, calculan que el suelo estará ya a disposición de las ánimas animales a partir de las próxima semana. Desde perros, gatos, hamsters y canarios, hasta las mascotas más insospechadas. En un principio se construirán panteones pero si la cosa funciona empezarán a edificarse también nichos. Lo que se descarta en la incineración.
Es una iniciativa a todas luces pionera, ya que tan sólo Valladolid tiene una instalación de estas características en Castilla y León. A nivel nacional, los ejemplos también son reducidos. El más importante de todos es El último parque , un camposanto ubicado en Madrid desde 1983. Barcelona, Tarragona, Valencia y Gijón son otros lugares donde los dueños de animales cuentan con la posibilidad de darles sepultura como a un familiar más. Los crematorios son más comunes. Estos pueden encontrarse en Murcia, Coruña, Logroño, Málaga o, más cerca, Santovenia de la Valdoncina (León).