Riesgo de disgregación por la cabeza de lista en Arganza

El alcalde de Arganza, José Manuel González y el secretario comarcal del PSOE, Santiago Rodríguez.
La primera patata caliente para el PSOE berciano en la carrera hacia los próximos comicios no es grande, pero arde. En Arganza los socialistas se han situado al borde de la descomposición como consecuencia de las diferencias que existen acerca de quién debe ser la persona que encabece la lista el próximo 22 de mayo. Las diferencias entre el actual alcalde, José Manuel González, y la teniente de alcalde, Eva Peral, parecen irreconciliables tanto en el plano político como en el personal. Y ambos aspiran a ser la imagen del cartel electoral del partido.
En medio de este conflicto, que alcanza ahora su máximo grado de enconamiento, está la dirección comarcal del PSOE. De hecho, su secretario general, Santiago Rodríguez, ha citado esta tarde a González y a Peral para escuchar sus planteamientos. Pero no será fácil que al careo acudan los dos. En el sector de la teniente de alcalde anida la convicción de que la comarcal ya tiene tomada su decisión y de que ésta favorecerá al actual regidor. El secretario del PSOE berciano, Santiago Rodríguez, no quiso echar ayer más leña al fuego. Sólo admitió que ha convocado la mencionada reunión y que no está decidido nada todavía a propósito de quién será o no el candidato.
A UPyD. En el fondo y bajo la certeza general en el municipio de que la teniente de alcalde es la que aglutina un mayor poder de convocatoria electoral, de no ser nombrada candidata, Eva Peral podría conducir a todos sus acólitos hacia una nueva lista bajo las siglas de UPyD. González y Peral hace meses que no se hablan. Además, la teniente de alcalde junto a otros ediles de la oposición han pedido cuentas públicamente de por qué el alcalde lleva meses de baja y sigue con su actividad gestora.
El movimiento disgregatorio en Arganza, con un enfoque de ámbito comarcal más amplio, podría encender otros focos de disensión en algunos municipios bercianos en los que la actual dirección del PSOE no cuenta con demasiadas simpatías.