La Junta acusa al Consejo de utilizar Las Médulas con fines electoralistas
Culpa al ente berciano del cierre de la Domus tras inaugurarla «a bombo y platillo»

La Domus se inauguró a finales de mayo y se cerró al día siguiente.
El Plan de Adaptación y Usos del Espacio Cultural de Las Médulas ha vuelto a enfrentar a los dos partidos mayoritarios. El PSOE desde el Consejo Comarcal y el PP desde la Junta de Castilla y León vuelven a enzarzarse en un entramado de acusaciones después de que la vicepresidenta del ente comarcal, Belén Fernández, reclamara un poder de decisión fuerte dentro el futuro órgano gestor único y culpara al Gobierno autonómico de que la Domus Procuratoris siga cerrada pese a que ya ha sido inaugurada. Lo achacó a la reducción de las ayudas.
Pues bien, fue el delegado territorial de la Junta, Eduardo Fernández, quien mostró ayer la incredulidad que -”dijo-” impera entre las filas del Gobierno Herrera por este cambio de actitud. De la cordialidad a la guerra. Este fue el comportamiento que Fernández critica de los socialistas. Una actitud en la que el popular encuentra intereses electoralistas. «Creo que hay que salir menos en el periódico para reivindicarse a cuatro meses de las elecciones y trabajar más en el despacho», consideró el delegado.
«Sería conveniente tener el plan y crear el órgano de gestión antes de empezar a llorar, porque por supuesto que vamos a contar con el Consejo para definir el órgano», apuntó Eduardo Fernández, añadiendo, no obstante, que «para tener poder de decisión hay que tener capacidad de gestión y para tener capacidad de gestión hay que tener presupuesto» y, en este sentido, la institución berciana «ha demostrado que no lo tiene». Cada uno tomará decisiones en función de sus competencias, sentenció el representante de la Junta en la provincia.
El otro tema candente se sitúa sobre la Domus. Fernández volvió a hablar de «perplejidad». Niega que la Junta haya reducido su aportación al Consejo -”«si lo hace el Ejecutivo nacional»-” y dice que no tienen la culpa de que el PSOE anunciara «a bombo y platillo» la inauguración cuando no iba a poder mantenerla.