El patrimonio minero, en la diana
El importante patrimonio minero de la cuenca de Fabero-Sil está en el punto de mira de los ladrones de chatarra industrial. Y en especial el citado cobre, que es lo que más valor tiene. Se da la circunstancia que en la mayoría de los casos a donde han entrado los ladrones no hay vigilancia nocturna e incluso, donde sí la hay, como es el caso de empresas del industrial Victorino Alonso, también se han llevado material. El Grupo Alonso, que tiene también explotaciones paradas como la conocida de Jarrinas, también ha sido objeto de la esquilmación.
Pero, donde más está siendo castigada la arqueología industrial minera de la zona de Fabero es en las instalaciones cerradas que han pasado a formar parte de las propiedades municipales del Ayuntamiento de Fabero. Desde esta administración se carece de los medios suficientes como para contratar vigilancia. Así, además de los asaltos al Pozo Julia, también han entrado en el lavadero de Antracitas de Fabero. De aquí se llevaron igualmente cobre. Recientemente también accedieron a las instalaciones públicas, como los almacenes del Pozo Viejo, donde se llevaron el mismo metal codiciado por los ladrones.
El último robo en el futuro Parque Temático de la Minería no supondrá, de entrada, problemas de gran calado para que no se repitan las visitas turísticas como las del verano pasado. Como se recordará, por allí pasaron miles de personas. El proyecto está presupuestado en unos 10 millones de euros y la Junta ha firmado una liquidación por 6 millones, aunque no los ha liberado. La Junta tiene pendiente la licencia ambiental.