Cinco parejas pusieron a su bebé el apellido materno el año pasado
La nueva ley sobre el orden de apellidos no tiene tirón en el Bierzo

Un niño bebe agua junto a su madre, en Ponferrada.
Con la nueva legislación en la mano -”desde noviembre del año pasado-”, la madre tiene derecho a poner su apellido por delante del paterno si así lo decide la pareja de común acuerdo. De no ser así, ya no se impone obligatoriamente el del padre, sino que se hará atendiendo a otros criterios, como el orden alfabético. El Gobierno ampara esta medida en un principio de igualdad, pero lo cierto es que, con la estadística en la mano, esta posibilidad no ha tenido mucho tirón entre las familias bercianas. Sólo cinco parejas han decidido poner a su bebé el apellido materno primero, según los datos aportados por el secretario del Registro Civil de Ponferrada, José Miguel Carbajosa, en relación al 2010.
Se trata de una cantidad ínfima teniendo en cuenta que el número de niños recién nacidos registrados durante el año pasado en Ponferrada fue de 830. Supone un 0,6 por ciento del total. Las cifras son más benévolas si se tiene en consideración que la modificación legal que termina con la prevalencia del padre en caso de que se produzca acuerdo se aprobó el pasado mes de noviembre. Contarían, entonces, lo bebés registrados en los dos últimos meses del año, 166, según el Registro Civil. El porcentaje de niños que llevan el apellido de su madre por delante del de su padre es en este caso del tres por ciento. Sigue siendo ínfimo.
El número disminuye estrepitosamente en los núcleos rurales. Aquí, la tradición impone que el apellido de la estirpe paterna es el que manda y en los registros de los pueblos apenas se encuentran ejemplos de madres revolucionarías en este sentido.