La Junta estima que a la encina de Otero de Toral le quedan pocas décadas de vida

La encina es conocida como el Xardon del Perouchín.
No se sabe a ciencia cierta, pero desde la Junta de Castilla y León indicaron ayer que a la encina de Otero de Toral de los Vados le quedan unas décadas de vida. El jefe del servicio de Medio Ambiente, Mariano Torre, explicó: «Es un árbol muy viejo, se pueden hacer cosas para alargar su existencia, pero no le queda mucho tiempo más de vida. Más o menos unos veinte años, aunque esto es una burda estimación».
Un agente forestal de la Junta volvió a acercarse ayer hasta la encina, conocida como el Xardón del Perouchín, «para analizar la evolución del ejemplar». Mariano Torre lamentó: «El árbol está mal, mal» y añadió que sólo se puede actuar «para alargar su existencia, a modo de cuidados paliativos». El jefe del servicio de Medio Ambiente en León explicó que el tronco está «muy podrido» y que tiene «varios achaques por hongos». Independientemente del convenio pendiente con el ministerio para actuar en este ejemplar singular, Torre hizo hincapié en que, a pesar de todo, sería conveniente esperar a la primavera para actuar en la encina, «coincidiendo con el brote del árbol, lo que permitirá que cicatrice mejor con la circulación de la savia».
Otra de las actuaciones que es preciso realizar es «descargar de peso» a la copa, remarcó Mariano Torre, que insistió en la longevidad del árbol de Otero. «Quizá si estuviera en medio del monte hubiera llegado a esta edad más sana, pero es un árbol muy viejo», recordó el representante de la Junta de Castilla y León. Fue un grupo de jóvenes de la localidad los que dieron la semana pasada la voz de alarma sobre el estado de este curioso ejemplar que mide más de 21 metros de altura y se calcula tiene 600 años.