Cinco veces ebrio y muy furioso
La Policía Local detiene a un conductor de 23 años en La Rosaleda tras multiplicar por cinco la tasa de alcohol y emprenderla a golpes con el vehículo policial

Un vehículo de la Policía Local de Ponferrada como el que resultó dañado en el suceso.
Los agentes de la Policía Municipal de Ponferrada pusieron a disposición judicial durante el fin de semana a cuatro conductores por otros tantos presuntos delitos contra la seguridad vial al ser interceptados circulando por el casco urbano de la capital berciana con índices de alcoholemia muy elevados.
Pero los funcionarios locales tuvieron que emplearse especialmente a fondo durante la madrugada del sábado en el barrio de La Rosaleda. Una patrulla fue alertada de un accidente en la céntrica barriada y al llegar al lugar del siniestro se encontró con una persona que evidenciaba síntomas notables de ebriedad.
Cuando se le sometió al habitual control de alcoholemia, D.M.C., un joven de 23 años, de nacionalidad española, disparó los dígitos del etilómetro hasta los 1,33 miligramos de alcohol por litro de aire respirado. El máximo permitido por la legislación es de 0,25 mlg/l, es decir cinco veces menos del índice registrado en el control.
Al individuo no le debieron complacer los resultados de la prueba ni la hipótesis de comparecer ante el juez, porque los agentes se tuvieron que emplear a fondo para reducirlo y tratar de mitigar su agresividad, que descargó especialmente sobre el vehículo policial, en el que causó daños materiales de diversa consideración.
El fin de semana resultó bastante cargado para la Policía Municipal ponferradina en el capítulo del tráfico. Además de el de La Rosaleda, los agentes tuvieron que intervenir en otra docena de accidentes. Tres de ellos se saldaron con heridos de consideración. Además, otros seis conductores fueron denunciados entre la noche del viernes y la del domingo al ser sorprendidos por el radar circulando a alta velocidad por distintos puntos del casco urbano. En cambio, a diferencia de otros fines de semana, no se tramitaron ni denuncias por sobrepasar el nivel de ruidos en las zonas de ocio nocturno ni tampoco por la infracción de horarios de cierre.