Trovadores del amor
La lírica trovadoresca como literatura nobiliaria y de evasión de influencia clerical clausuró el ciclo de la época templaria

El historiador José Antonio Balboa y el lingüista y académico gallego, Henríque Monteagudo.
La lírica trovadoresca, como literatura típicamente nobiliaria y de evasión en parte de la influencia clerical en la cultura del siglo XIII, fue el tema que ayer noche clausuró el ciclo de literatura templaria que durante dos jornadas se ha celebrado en la Casa de Cultura de Ponferrada. La ponencia la defendió el profesor de Lingüística de la Universidad de Santiago y miembro numerario de la Real Academia Gallega, Henrique Monteagudo Romero. Destacó que con estos orígenes de la poesía trovadoresca surge el gran tema de la cultura occidental, que no es otro que el del amor. «Se debe a la influencia que tienen las mujeres en estas manifestaciones literarias, dado que son ellas las que quedan en los castillos cuando sus maridos se van a la guerra, y son las que dictan un poco el gusto del trovador; el juglar que tiene que cantar para que le pague bien el público y son las señoras feudales las que imponen el tema amoroso», explica Monteagudo. Aparece así la poesía amorosa y la satírica.
Con estos precedentes, en el noroeste y centro peninsular, en el siglo XIII este tipo de poesía se hace en gallego. Las razones no están muy claras, pero está certificada la tradición del uso gallego que arranca en el siglo XII, y que en el siglo siguiente Alfonso X la toma para elaborar las Cantigas de Santa María y también poesía profana en gallego. Se trata de la lengua del género trovador. Y todo ligado a un tipo de música que en la mayoría de los casos se perdió. Este tipo de manifestaciones culturales venían a ser la gran diversión de la nobleza y el pueblo llano. «Eran la televisión, la radio, la música y todo de aquella época», enfatiza el profesor de Lingüística. Todo enmarcado en el Camino de Santiago
Por su parte, el historiador berciano José Antonio Balboa, -uno de los principales impulsores de este ciclo, junto con el Instituto Castellano de la Lengua, la Junta y el Ayuntamiento- destacó el interés y amplio seguimiento de estas jornadas. La clausura fue con un concierto de música profana medieval a cargo del grupo Ensemble Quadrivium, muy aplaudido.