Un multitudinario entierro cierra el caso del joven encontrado en el pantano

Un grupo de amigos del fallecido introduce el féretro en la iglesia de San Pedro.
Cientos de personas hicieron ayer tarde acto de presencia en la céntrica iglesia de San Pedro de Ponferrada para despedir los restos mortales del joven de 23 años, Miguel Adonay Díaz Miranda, encontrado muerto por sus amigos el pasado domingo en el fondo de la presa del pantano de Bárcena. Una furgoneta y dos turismos funerarios, cargados con su féretro y coronas de flores firmadas por familiares y amigos, llegaron puntualmente a las cinco de la tarde a la entrada del templo. Allí, en la avenida Pérez Colino un nutrido grupo de jóvenes le esperaban para testimoniarle su afecto.
Ocho amigos del fallecido sacaron de la funeraria el féretro y lo introdujeron en la iglesia, que estaba abarrotada de público. El párroco dio las condolencias a la familia. Desde León, el subdelegado del Gobierno Francisco Álvarez también presentaba sus condolencias a la familia en estos difíciles momentos y destacaba que el caso se cierra por completo al determinar la investigación policial y la autopsia que su muerte se enmarca «en un acto voluntario» en el pantano tras tener un accidente con su coche en Ponferrada.