Un carnaval para romperse la cabeza
Sesenta grupos de adolescentes convierten Ponferrada en un campo de juegos con la gymkana de Cima

La prueba del Rompecabezas comenzó con una desbandada de adolescentes por el parque del Temple.
Echaron a correr a las 16.19 horas de la tarde y fue una desbandada de hippies , animadoras y rockeros, un escocés con falda a cuadros, policías con gorra de plato, diablesas y lolitas, ratonas, futbolistas y bluseras con corbata y traje negro desparramándose desde la Casa de Cima por el parque del Temple. La prueba había comenzado y toda la ciudad se convertía en un campo de juegos para los más de 350 adolescentes que ayer participaron, repartidos en 60 grupos de disfrazados, en el juego del Rompecabezas organizado por el área de Juventud del Ayuntamiento de Ponferrada y Cima dentro de la programación del carnaval de este año. Treinta y seis sobres con premios les esperaban.
Para llegar hasta los premios -uno especial de cien euros, cinco más de cincuenta, y treinta de diez euros- los participantes en la gymkana debían resolver antes las pistas que la organización les iba facilitando. Y ser, por supuesto, los primeros en llegar. De ahí que tras la cuenta atrás, los adolescentes iniciaran la prueba a la carrera. El objetivo era doble, entretener a más de trescientos chavales y llenar las calles de la ciudad, durante toda la tarde, de grupos de jóvenes disfrazados.
La mayoría empezó corriendo, pero otros, como el grupo de payasos con pelucas de colores, se lo tomó con más filosofía y empezó el juego caminando pausadamente, quizá pensando que más vale estrujarse la cabeza para resolver las pistas que estrujarse las piernas corriendo hacia ninguna parte.