Ochenta kilómetros de ríos en el Bierzo son de alto riesgo en caso de inundación

Una de las habituales inundaciones en el arroyo de Los Barredos, entre Columbrianos y Fuentesnuevas.
Más de 80 kilómetros de cauces fluviales en el Bierzo y Laciana ofrecen un alto riesgo potencial para las poblaciones, las infraestructuras o el patrimonio en caso de inundación. La conclusión forma parte de un estudio preliminar realizado por la Confederación Hidrográfica Miño-Sil sobre Áreas con Riesgo Potencial Significativo de Inundación (Arpsi). Se trata de un punto de partida para tratar de eliminar este tipo de situaciones de peligro desde ahora hasta el año 2015.
De los 81 kilómetros de cauces cuya situación o conservación ofrecen peligro para la población, las infraestructuras, el medio ambiente y el patrimonio cultural, más de una tercera parte se inscriben dentro de Ponferrada y su contorno.
El estudio localiza en la capital del Bierzo un total de 24,7 kilómetros de riberas en las que las avenidas pueden provocar estragos. En zonas urbanas incluso como la comprendida entre la fuente del Azufre y el centro de la ciudad.
Aunque el mayor número de kilómetros inundables, por su alto impacto potencial sobre el contorno, se registra en el área de Villafranca del Bierzo, entre el Burbia y el Cúa y sus arroyos. En este ámbito aparecen marcados en rojo 28,4 kilómetros de riberas.
El técnico de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, José Manuel Blanco, señaló que además de los tramos de río de Villafranca y Bembibre, también ofrecen una situación complicada en la catalogación casi 11 kilómetros de cauces fluviales en la zona de Bembibre, en el Bierzo Alto.
Menor impacto, siempre según el informe de inundabilidad, se produciría en la zona de Toreno, donde se delimitan como peligrosos 8,6 kilómetros de río, de Villablino -"5,1 kilómetros-" o en Balboa-Ambasmestas, con 1,2 kilómetros «marcados», y en La Baña -"2,4 kilómetros-".
A este estudio preliminar se añadirá ahora una segunda fase en la que se debe determinar el grado de peligrosidad concreto en cada uno de los lugares localizados como de riesgo. Y en orden a sus resultados, la Confederación Miño-Sil emprenderá la redacción de un plan de gestión para erradicar estos punto, en el que podrán tomar parte todos los organismos e instituciones implicadas.
En la demarcación Miño-Sil, la provincia de Lugo con 201 kilómetros de cauces de riesgo, ocupa la cabecera del listado, sgeguida por la de Orense con 123 kilómetros en rojo.