La basura se acumula en Las Médulas tras un mes sin la brigada del Consejo
Los hosteleros denuncian que nadie desbroza las cunetas ni recoge las papeleras
Las papeleras de Las Médulas están desbordadas después de un mes sin recogida.
La imagen se repite. Y no es la mejor imagen para un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad. Papeleras y contenedores de madera a rebosar de basura después de un mes sin que nadie las desocupe. Cunetas sin desbrozar. Carteles pintarrajeados. Mobiliario urbano destrozado por los vándalos.
Los hosteleros del paraje ya se están movilizando a través de la Asociación de Promotores de Turismo para denunciar ante las administraciones la falta de mantenimiento al que ha dejado abocado al paraje la retirada de la brigada de limpieza del Consejo del Bierzo, que no opera en el yacimiento ni sus alrededores desde hace un mes.
Pasear por los alrededores del centro de interpretación de Las Médulas estos días ofrece un contraste desagradable a los turistas, con la basura que no recoge los servicios de la Mancomunidad -sólo se ocupan de los contenedores con los desperdicios de los habitantes del pueblo- amontonada en torno a papeleras de madera rebosantes. Y la estampa no es mejor en la carretera interior o las sendas. «Las Médulas parece una selva y el peligro de incendios es real», decía ayer Francisco Gómez, uno de los vecinos del pueblo que ha apostado por mantener un negocio de souvenirs para los turistas.
La Asociación de Promotores Hosteleros, que dirige su hermana, la propietaria de un mesón Fina Gómez, quiere recurrir a la Junta de Castilla y León, al propio Consejo del Bierzo -que debe constituirse en los próximos días y se encuentra en una situación transitoria donde no se toman decisiones- y al Ayuntamiento de Carucedo en busca de soluciones a un problema que empieza a ser alarmante. La asociación ya se había ofrecido en su día a encargarse del mantenimiento que realizaba la brigada que ahora mismo no puede financiar el Consejo por falta de fondos, presentado un proyecto para asumir la recogida de la basura de las papeleras y el desbroce de las cunetas con un coste de 65.000 euros anuales. Los hosteleros explican que la Junta de Castilla y León también tiene una brigada contra incendios en la zona, pero sólo se está dedicando a desbrozar las fajas de terreno de los cortafuegos, entendiendo que el resto es responsabilidad del Consejo.