La ARMH suspende la búsqueda de la fosa con cuatro represaliados en el cementerio de Columbrianos
La asociación intentará recabar más información sobre las antiguas dimensiones del cementerio a través de archivos eclesiásticos

Momento en que se iniciaron los trabajos para la exhumación de la fosa.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) suspendió la búsqueda de la fosa común con cuatro represaliados en el cementerio de Columbrianos, en el municipio de Ponferrada, y tratará de recabar más información en archivos eclesiásticos, como el del Obispado de Astorga, sobre las dimensiones y ubicación exacta de este recinto, que fue modificado en 1953.
«Dejaremos por el momento los trabajos en suspensión, lo que es la prospección y búsqueda», explicó el vicepresidente de la ARMH, Marco González, «ya que la decena de catas arqueológicas realizadas entre el viernes y el sábado no ha tenido éxito y no quedan más lugares donde buscar».
En esta línea, González avanzó que ahora tratarán de buscar otros documentos que les puedan ayudar a determinar las dimensiones exactas del viejo camposanto, en cuya puerta fueron abatidos y enterrados estas cuatro víctimas del franquismo. «Queremos encontrar algún registro de enterramientos, las antiguas dimensiones del cementerio, queremos buscarlas en registros eclesiásticos y pensamos que en el Obispado de Astorga pueda haber documentos que nos digan dónde se amplió este cementerio», apuntó.
Desde la ARMH creen que también les podrá servir para determinar sus verdaderas dimensiones unos vuelos americanos del año 1948. De todos modos, la asociación considera que la memoria de estas víctimas no puede quedarse en el olvido y para ello, si finalmente no encuentran la fosa, colocarán en el lugar un monolito y una placa en su recuerdo.
En la fosa que busca la ARMH en el cementerio de Columbrianos se encuentran los cuerpos de tres guerrilleros, Miguel Cuellas, de Columbrianos; Robustiano Arias, de San Esteban de Valdueza; y el andaluz Manuel Merayo. Además, también hay una mujer, natural de Columbrianos, Catalina Martínez, que era la dueña de la casa donde estaban escondidos.