Las partidarios de Calvo y de Arias siguen midiendo fuerzas en el PP
«Está mal la cosa y, la verdad, no me gusta nada». La frase la pronunciaba ayer un significado alcalde del PP del Bierzo, que como el resto prefieren estos días no significarse claramente ante la situación creada por los tiras y aflojas sobre los dos candidatos populares propuestos para presidir el Consejo Comarcal del Bierzo. Oficialmente nadie quiere verse situado ni entre los que promueven al alcalde de Páramo del Sil, Ángel Calvo (más alejado de la línea oficialista provincial), ni tampoco entre los que respaldaría dicha línea oficialista con el alcalde de Molinaseca, Alfonso Arias, al frente. La mayoría espera a que el asunto se resuelva por su propio peso y se produzcan los menos damnificados posibles ante la tormenta creada.
Lo que sí constató este periódico al consultar ayer a diferentes dirigentes populares del Bierzo es que cada una de las partes están midiendo las fuerzas. Esta medición de fuerzas o pulso sin confrontación directa entre los que se posicionan claramente en la línea que defiende Ponferrada, y los ofialistas de la provincial variaba por momentos en la pasada jornada, dado que los teléfonos móviles de las partes en contienda están echado humo este fin de semana. Eso sí, nadie de momento quiere plantear la elección del próximo presidente del Consejo Comarcal del Bierzo como una batalla en toda regla en la que haya ganadores y perdedores en el seno del PP.
Sí hubo asamblea del comité comarcal del PP. El viernes, pese a que estaba convocada la asamblea y luego se desmovilizó (A las 19 horas no apareció nadie por la sede del PP de Ponferrada), a última hora de esa jornada sí hubo encuentro de lo más discreto. Para no herir sensibilidades la mayoría de los consultados ayer por este diario destacaban que ellos no se iban a reunir «con nadie», aunque, eso sí, confirmaban que tanto el alcalde de Páramo del Sil como el de Molinaseca siguen adelante con su idea de presentarse.