Asalto crucial del PP en Ancares-Sil
La dirección está segura de frenar al alcalde de Páramo al Consejo del Bierzo para desintegrar el flujo crítico

Isabel Carrasco departe con el alcalde de Molina, Alfonso Arias, en presencia de Antonio Canedo.
Los cambios de la Ley de la Comarca del Bierzo impulsados por el PP para «facilitar» su llegada al poder han puesto paradójicamente en un brete a la dirección del partido a la hora de controlar el proceso que debiera culminar con la elección del primer presidente popular de la historia de la institución. El asalto inicial en ese camino se librará esta mañana en Ponferrada y pasará por los avales que para ser consejero obtenga o no el alcalde de Páramo del Sil, Ángel Calvo, en representación de la demarcación Ancares-Sil, donde además de su municipio se inscriben los de Candín, Peranzanes, Palacios, Fabero, Berlanga, Vega de Espinareda y Torre.
El pasado viernes por la noche y aún el sábado por la mañana los afines a Calvo -al que el aparato del partido no quiere ver ni en pintura- creían tener en su manos resortes suficientes como para convertirlo primero en consejero y luego en aspirante a la presidencia de la entidad comarcana frente al alcalde de Molinaseca, Alfonso Arias, que es al que promueve la dirección provincial para el cargo. Ayer lunes, tras un intenso fin de semana de «gestiones» internas, las posibilidades de que Ángel Calvo pueda presentarse hoy martes ni tan siquiera como aspirante a consejero por su zona parecían incluso remotas.
Fabero y Vega, consejeros. La cita clave será a media mañana ante la Junta Electoral Provincial desplazada a Ponferrada. Y según ha podido constatar este periódico en diversos medios del PP, la dirección terminará colocando en Ancares-Sil a sus dos peones. De un lado al nuevo alcalde de Fabero, José Ramón Cerezales, y de otro a la portavoz en Vega de Espinareda, María Luisa Correa. Ambos parecen contar ya por adelantado con la práctica totalidad de los avales de los municipios de Ancares-Sil, lo que permitiría «bloquear» a Calvo y por consiguiente evitar que el primer asalto pudiera dar pie a un combate más prolongado entre diversas facciones del Partido Popular en el Bierzo.
K.O. crítico. Los representantes de Fabero y de Vega de Espinareda estuvieron presentes el pasado viernes en una reunión extraoficial en Ponferrada en la que se anticipó la posibilidad de que Calvo pudiera convertirse en un primer ariete contra el ahora casi imbatible poder de Isabel Carrasco y su red de confianza a escala comarcal.
En círculos oficiales se considera que de cumplirse la previsión, es decir de abortarse la presencia del regidor de Páramo en el Consejo del Bierzo, se acabará por completo con cualquier tipo de rebrote crítico en otro tipo de decisiones en toda la geografía berciana. Eso incluye por supuesto cualquier contratiempo para el cuarteto designado a la Diputación de León en el que repiten todos los representantes durante el último mandato y que ya ha conseguido la mayoría de los avales.
Suicidios y pactos. De cara a la constitución definitiva del Consejo del Bierzo -donde el PP tiene 13 representantes, el PSOE 12 e IAP dos- se interpreta poco menos que como un suicidio político que en última instancia los cuatro consejeros que corresponden al Ayuntamiento de Ponferrada pudieran llegar a poner en peligro la elección del candidato oficial de los populares, Alfonso Arias, facilitando la designación de un presidente socialista.
Aunque eso no significa que cada vez gane más fuerza con el paso de las horas un posible pacto entre PP y PSOE para terminar apuntalando la elección de un presidente popular, con una vicepresidencia para el PSOE e incluso algún cargo más para políticos de esta formación dentro del futuro organigrama ejecutivo que diseñarían los populares. Para el primero de esos cargos, aunque los socialistas ya han designado también como consejera a la portavoz en Cabañas, Belén Fernández, suena con absoluta preferencia entre los populares el nombre del José Luis Ramón, que ya posee asimismo los avales de su demarcación.