Sabor agridulce para los afectados, que reclaman su dinero
De nuevo ante las puertas del Palacio de Justicia, un grupo de damnificados aguardó encontrarse con quien supuestamente les ha estafado. Esta vez, llevaban consigo una pancarta en la que exigían que se hiciera justicia. Entre los afectados, un joven de 27 años que confió en la palabra de Faustino Pérez para adquirir su primera vivienda y le entregó 12.000 euros que no ha vuelto a ver. En la actualidad, tres años después, no tiene casa y está al paro.
Al final de la vista y una vez conocido el auto, el sabor dejado por la resolución era agridulce en la boca de quienes claman justicia. Por una parte están contentos de que el imputado ingrese en prisión, porque no soportan la idea de verlo en libertad; pero por otra, quieren recuperar su dinero, algo que a estas alturas ya ven muy difícil. «Yo quiero el dinero, de qué me sirve a mí que este individuo este en la cárcel si no me devuelve lo que me ha robado», afirmaba una de las afectadas mientras esperaba a su presunto estafador.