Cosmos paraliza la incineración y aún estudia si recurrirá la orden de la Junta
La empresa reconoce que no ha cumplido con los plazos pero defiende su legalidad

Imagen de archivo de la cementera de Cosmos, cuya dirección ha recordado las grandes inversiones rea
«En cuanto la Junta no autoriza, no hay nada más que decir». Con estas palabras certificaron ayer fuentes del grupo Cimpor -”propietario de la cementera de Cosmos-” la paralización inmediata de cualquier tipo de pruebas para la incineración de residuos en Toral de los Vados. Lo que no han aclarado todavía es la presentación o no de un recurso de reposición o un contencioso administrativo que les permita seguir adelante con el proceso de valorización. Han sido parcos en palabras pero suficientemente claros y han asegurado que el cumplimiento de la normativa por parte de la empresa siempre ha sido estricto y ahora no iba a ser diferente. «No vamos a entrar más en el asunto de los combustibles alternativos. Hay una resolución y ya está todo dicho». Lo que no quieren permitir es que se cuestione la seguridad de la empresa en lo que a producción de cemento se refiere, actividad a la que han dedicado nueve décadas y que quieren desvincular completamente de la incineración.
Cosmos había iniciado en pruebas la quema de residuos, asegurando que el único combustible utilizado era biomasa. Tras la decisión de la Junta, cualquier pretensión de ir a más ha cesado. Son conscientes de que no han cumplido con los plazos y no han llegado a tiempo al proceso, pero eso no signfica -”aclararon-” que en algún momento se haya pretendido poner en marcha unas instalaciones en detrimento del medio ambiente. «Siempre hemos cumplido la normativa y tenemos un certificado ISO que así lo acredita. Hemos invertido cuantiosas sumas de dinero en mejorar las instalaciones y en controlar las emisiones».
En cuanto a la posibilidad de acudir a la vía judicial para reactivar el proceso, la decisión está en el aire. La dirección sigue analizando los parámetros del dictamen de la Junta de Castilla y León, donde se deja claro que se incumplen cuatro de las exigencias de la autorización concedida en el año 2008. Lo que sí aseguran fuentes de la compañía es que no quieren echar más leña al fuego porque -”dicen-” su fin no es la polémica ni generar enfrentamientos con nadie. Estudiarán el caso y actuarán en consecuencia.