Sindicatos y CEL temen el efecto del ajuste en LM en la economía berciana
Avisan de que el recorte extra de la plantilla será un retroceso para la industria

La factoría de LM en Santo Tomás de las Ollas sólo ha fabricado 25 tríos de palas eólicas en el prim
Suenan las alarmas. Los sindicatos CC.OO. y UGT y la patronal del Círculo Empresarial Leonés, no escondieron ayer su pesimismo sobre el futura de la fábrica de palas eólicas de LM Windpower en Ponferrada y su efecto sobre las cifras de desempleo en la comarca después de que la oferta de la empresa para reducir la plantilla con bajas incentivadas haya convencido a tres cuartas partes de los trabajadores -”337 de 450, ochenta más de los previstos-” que temen que el cierre definitivo de la factoría sólo sea cuestión de tiempo.
«Respetamos la decisión de los trabajadores, pero está claro que hay un problema y la tendencia de la empresa ha sido recortar la plantilla, lo que no deja unas perspectivas de futuro nada buenas», afirmó el secretario comarcal de UGT, Omar Rodríguez, que recordó el historial de expedientes de regulación de empleo de una fábrica que hace tres años contrataba a más de un millar de trabajadores y que con el último ajuste se quedará en poco más de un centenar, con la consiguiente repercusión para la economía berciana. «Será muy difícil que vuelva a tener ese número de trabajadores, al menos en un futuro cercano», afirmó, aunque no se atrevió de hablar de un cierre inminente.
Más directo, sin embargo fue el secretario comarcal de CC.OO, Vicente Mirón, que habló abiertamente de «desmantelamiento» de la factoría por parte de la empresa. «Una vez cumplidos los requisitos para haber cobrado las subvenciones, LM ya no tiene ningún compromiso con el Bierzo, si es que alguna vez los tuvo», avisó, convencido de que no es necesario un recorte tan drástico de la plantilla para garantizar la rentabilidad de la planta. «Las empresas no suelen tener más interés que el rendimiento de los capitales y habrán visto mejor oportunidad de negocios en otros lugares», advirtió.
«Suena a desmantelamiento, lamentablemente», reconoció, por su parte, el presidente del Círculo Empresarial Leonés (CEL), Abel Ángel Macías, que calificó el ajuste como «un retroceso en la actividad empresarial de la comarca» por las repercusiones que tendrá. Macías entiende que la oferta de la empresa -”una indemnización de 65 días por año trabajado y una compensación de 1.500 euros-” es lo suficientemente atractiva en los tiempos que corren como para acogerse a una baja incentivada. «Estas compensaciones no las ofrece absolutamente nadie ahora mismo», añadió el presidente del CEL.
El que prefirió no pronunciarse fue el presidente de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele) en el Bierzo, Javier Morán. «No tengo datos, no opinó», afirmó.