Apecyl defiende el papel de la Junta en la crisis del sector eólico
Los promotores de parques dicen que LM es un ejemplo más

Tres trabajadores de LM, en la factoría de Ponferrada.
Las críticas surgidas en los últimos días en torno al papel que ha judado la Junta de Castilla y León en la crisis que azota a la factoría de palas eólicas de LM Wind Power en Ponferrada encontró ayer un nuevo punto de apoyo. Después de que la oposición en las Cortes regionales y el comité de empresas considerasen públicamente que el Gobierno autonómico se ha «lavado las manos» en lo que a la problemática concreta de esta fábrica se refiere, la Asociación de Promotores de Energía Eólica de Castilla y León (Apecyl) salió en defensa de la actuación de la Junta, reconociendo especialmente los esfuerzos de la Dirección General de Energía y Minas.
«Si no tenemos un nuevo marco legislativo, no podemos plantear nuevos proyectos. Si no hay proyectos no hay pedidos y eso al final termina en la cadena última, que es LM y otras fábricas que hay en León», apuntó el secretario general de Apecyl, Eugenio García Tejerina, que recalcó que «no es un problema específico de LM, sino que tiene muchísimo que ver con la paralización que se ha producido en el sector en los últimos años», por culpa -”dijo-” del Ministerio de Industria. «La actuación de la Junta y, en concreto, de la Dirección General de Energía y Minas es muy difícilmente cuestionable y criticable», apuntó.
Desde Apecyl condicionan a la entrada en vigor de un nuevo marco legislativo el futuro de las energías renovables y confían en que se encuentre una solución antes de que comiencen a producirse cierres de algún tipo. «La desaparición de estas empresas sería un disparate para exigir a alguien responsabilidades. Sería de absoluto despropósito que se llegase a producir el desmantelamiento de un sector industrial del que teníamos todos los motivos para sentirnos orgullosos por una malísima gestión política por parte del ministerio», significó el secretario general de este colectivo empresarial.
Así pues, la Junta cuesta con el apoyo de los promotores.