Sólo un 7% de los daños se producen en la cabaña ganadera
Según los datos manejados por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, «durante los últimos años, el número de daños ocasionados por el oso va en ligero aumento, siendo más del 90% de estos daños en colmenares, de los que el oso, debido a su famosa glotonería, se alimenta durante los meses de primavera». Los porcentajes oficiales reservan sólo un siete por ciento para los daños producidos en la cabaña ganadera, «sobre todo ganado ovino y crías de equino y bovino». Los ataques al ganado se producen fundamentalmente durante los meses de verano, porque es ahora cuando los animales pastan en el monte. El tres por ciento restante se contabilizar por daños a árboles frutales y cultivos.
De este 7% de daños al ganado de los que se tiene constancia, en buena parte son daños post mortem, es decir, se encuentran muerto al animal y comen su carne. No obstante, también se dan ataques sin ser necesariamente carroña de lo que se alimentan.