Unas bodegas de miedo
Rodanillo volvió a celebrar su atípica ronda en varios escenarios

Uno de los barrios se llenó de muertos vivientes para celebrar la ronda de bodegas.
Rodanillo volvió a asombrar con su atípica ronda de bodegas. Esta pedanía de Bembibre desbordó imaginación para un encuentro en el que lo de menos es el buen vino y los pinchos que se ofrecen al público y que quedan en un segundo plano porque el protagonismo se lo llevan la imaginación, el trabajo y la puesta en escena que cada uno de los barrios del pueblio derrochan para hacer su bodega exclusiva.
En esta edicción el paseo se iniciaba en un terrorífico poblado, de cuyo especial cementerio salían los muertos vivientes acompañados del mítico Michael Jackson y en el que no faltaron la niña del exorcista con una desternillante interpretación, las brujas, Hanibal Lecter o Eduardo Manostijeras ni Freddy Krueger. El paseo continuó acercándose al pueblo de las brujas, para posteriormente reencontrar a Michael Jackson en otra variante del famoso Thriller, en la que los zombies aparecían de la nada o salían de los ataúdes colocados en la plaza.
El misterio y el terror se disolvieron para dar paso a unos impecables Travoltas que, con el baile y la compañía de Olivia Newton John recuperaban aquella imagen de los pandilleros norteamericanos de los 80. Afrikanillo puso a bailar al son del waka waka a nativos, cazadores, caníbales y fieras. Y el broche final lo puso el ejército de Rodanillo, con un impecable desfile militar al que no le faltaron todos los estamentos, armamentos, tanques y aviones e incluso la mascota, la cabra de la Legión de Rodanillo. Todos ellos desfilaron antes los reyes y los príncipes del Bierzo Alto.
Las bodegas de Rodanillo se afianzan cada año más como un «encuentro para ver», para disfrutar del espectáculo y la puesta en escena cuya calidad las convierten en un foco de atracción de visitantes que deja el pueblo pequeño para acoger a tal cantidad de público.