IU y UPL buscan una cita con la Junta para evitar que LM abandone el Bierzo
Los procuradores de Izquierda Unida, José María González, y de Unión del Pueblo Leonés (UPL), Alejandro Valderas, se reunieron ayer con los miembros del comité de empresa de LM para abordar la difícil situación que vive la factoría de palas eólicas instalada en Santo Tomás de las Ollas. Este encuentro da continuidad al ya celebrado en el mes de julio, al que también asistió el PSOE, aunque esta vez no se presentó, tal y como explicaron los dos procuradores del Grupo Mixto.
«Nos hemos comprometido con los trabajadores a llevar su situación al Congreso y ahora intentaremos que sea el comité el que también acuda a la cita», explicó González, que criticó que el consejero de Economía, Tomás Villanueva, «bautizara a LM con los recursos públicos, parece ser que ahora quiere ser también el enterrador». El procurador de IU hizo estas declaraciones en alusión a la denuncia de los trabajadores de la factoría que aseguran que la empresa está desviando la producción hacia otros centros como Castellón o Polonia.
El objetivo del encuentro es que Villanueva escuche a los trabajadores y les explique qué «va a hacer la Junta en defensa de los puestos de trabajo tan necesarios en una comarca que va a menos, que está perdiendo población y que es referente para mantener el PIB de la provincia y dentro del conjunto de la comunidad», dijo González. El leonesista Alejandro Valderas, insistió en la necesidad «de que las instituciones bercianas se impliquen en la defensa de los puestos de trabajo de la comarca», en alusión al Ayuntamiento de Ponferrada y al Consejo Comarcal del Bierzo.
La planta de Ponferrada, ubicada en el polígono de La Llanada en Santo Tomás de las Ollas, está inmersa actualmente en un expediente de regulación de empleo de extinción para 249 trabajadores, que ya han comenzado a abandonar sus puestos por fases desde el pasado 16 de agosto. A través de bajas incentivadas, la primera tanda, con 150, no se incorporó a sus puestos tras las vacaciones. El lunes se irá la segunda remesa y los restantes deberán hacerlo antes del 30 de septiembre. Entonces, se quedarán en la factoría poco más de 200 trabajadores. A la difícil situación se suma la crisis interna del comité, después de que los seis miembros de UGT propusieran revocar el órgano. Los trabajadores en asamblea descartaron esta posibilidad.