Un calabacín como un misil
El ejemplar se encontró en Camponaraya y pesa 14 kilos. Su propietaria dice que no lo ha cuidado con productos químicos.

El calabacín de 14 kilos sujetado por su propietaria, Sinforosa García, en su huerta.
En las inmediaciones de la localidad de Camponaraya se ha encontrado una especie de calabacín con forma de misil, de tierra—aire, que bien podría considerarse el hijo o el nieto de la calabaza que fue carroza de la famosa Cenicienta del cuento. Se trata de un ejemplar de los supuestamente pequeños calabacines de huerta, pero este, a diferencia del resto, cuyo peso oscila entre uno y dos kilos, es enorme y pesa 14.
La propietaria del calabacín gigante es Sinforosa García, una divertida anciana de 83 años que vive en un chalé a las afueras de Camponaraya, con una pequeña huerta detrás donde planta, no sólo calabacines sino todo tipo de vegetales y tubérculos.
«Serán las tierras de aquí», dice, pues asegura que no hay ningún secreto para que haya salido un calabacín enorme en su huerta y que a todos les proporciona los mismos cuidados y los riega de la misma manera. Además afirma que a la hora de la plantación, se plantaron todos también del mismo modo.
Esos calabacines luego se ponen a la venta a la gente, «pero sólo pueden venderse los más tiernos y pequeños. Los que son tan grandes no sirven para la venta». Por eso, el súper calabacín no sirve más que para exponer a todos aquellos curiosos que deseen observarlo o para dar de comer al ganado, pues es demasiado grande y muy duro.
García resalta, sobre todo, el hecho de que se trate de un calabacín y no de una calabaza, pues es todavía más improbable que nazca de forma natural un especímen de tales dimensiones. Especies de calabazas se han encontrado muchas desde hace tiempo; ella misma asegura que hace años nació en sus tierras una calabaza, «chaparro», como ella lo denominó, que llegó a pesar alrededor de los 20 kilos.