La Junta reconoce 23 ataques de oso en el Bierzo en los últimos ocho meses
Seis municipios han sufrido daños en colmenas y la muerte de ganado vacuno y equino.

Un oso pardo en las montañas leonesas.
En los últimos meses el oso ha sido noticia en el Bierzo, primero, por haberse convertido en una atracción turística en las proximidades de Valseco (Palacios del Sil) y, más tarde, por haber sido el culpable de la muerte de dos vacas en las zonas del Alto Sil y Ancares. Daños, éstos últimos, que se suman a la lista de un total de 23 que se han producido en la comarca en lo que va de año, según los datos manejados por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta en León. En la mayoría de los casos, la miel de las colmenas es el manjar que está en el punto de mira del plantígrado, pero también se han contabilizado varios ataques a ganado vacuno y equino, así como daños en árboles frutales.
Palacios y Páramo del Sil, Peranzanes, Vega de Espinareda y Fabero son los municipios en los que se han registrado daños por oso en los últimos meses, siendo el primero donde más incidencias se contabilizaron —once— y los dos últimos donde menos impacto ha tenido el oso, con un daño en cada caso. Páramo y Peranzanes han registrado cuatro, respectivamente, y Vega dos. Son todos ellos expedientes tramitados y reconocidos por los técnicos de la Administración autonómica como daños reales del oso pardo. Hay, no obstante, una lista de rechazos, en la que se han quedado un par de casos. «Dos de los daños solicitados no fueron causados por el oso, por lo que no se procederá a su indemnización», explicaron desde la Junta. Quiere esto decir que, desde el pasado mes de enero se presentaron 25 denuncias, de las que se han reconocido las 23 anterioremente mencionadas.
Rapidez en el pago. El cincuenta por ciento de las pérdidas causadas por el oso en el 2011 ya han sido cubiertas económicamente por la Junta de Castilla y León. La mitad restante se pagará en menos de un mes, exceptuando los que se tramitan por responsabilidad patrimonial. Pertenecen a este último grupo aquellos daños que han sido cuantificados en más de 1.500 euros. Entonces, no es el seguro contratado recientemente por la Junta el que se encarga de abonar la cantidad — y lo hace en un plazo máximo de dos meses—, sino que el caso sigue por la via de responsabilidad patrimonial y tarda unos dos años en resolverse. De los que se han contabilizado este año, tres se incluyen en este grupo.
43.000 euros de gasto. No es el Bierzo la única zona de la provincia afectada por los daños de oso pardo. En total, se contabilizan 18 municipios pertenecientes, todos ellos, al norte de León. Se incluyen también Villablino, Valderrueda, Puebla de Lillo, Cabrillanes, Boca de Huérgano, Crémenes, San Emiliano, Valdelugueros, Valdesamario, Vegacervera, Valdepiélago y Sena de Luna. Si unimos todos estos a los del Bierzo, la suma total de expedientes tramitados por esta razón supera el centenar y ha supuesto un desembolso de 43.000 euros por parte de la Junta. Desglosados, fueron daños en colmenas, tres en ganado equino, ocho en vacuno, cuatro en frutales y uno en silos de hierba.