Bembibre y Villafranca, oasis festivos comarcales
Ángeles Merayo: «Hay que pensar más en lo que nos une que en lo que nos separa».

La pregonera Ángeles Merayo rememoró junto al alcalde Manuel Otero viejos tiempos.
Cerradas las fiestas de La Encina, ahora es el turno para otros dos importantes enclaves urbanos del Bierzo. Bembibre y Villafranca son desde ayer un oasis del ocio y la religiosidad en honor a su patrón, el Cristo. En Bembibre, la pintora Ángeles Merayo ofició de pregonera. Recordó cómo se celebraban las fiestas en los años de la niñez y la juventud que vivió en la villa del Boeza. «La fiestas del Cristo de mi recuerdo representan la convivencia y la alegría», señaló antes de relatar las actividades que no sobrepasaban las carreras con gigantes y cabezudos, «acompañados de ruidosos cohetes, la flauta y el tamboril», los actos religiosos y el baile en la pista de verano, «al que asistíamos acompañados de nuestros padres y nos sentábamos bajo el emparrado». No olvidó tampoco la referencia a la existencia de un coro en Bembibre Merayo destacó también algunos cambios de Bembibre. «Ahora cuenta con maravillosos parques y antes teníamos para jugar todos los espacios naturales de los alrededores», refiriéndose a parajes actualmente ya urbanizados como Pradoluengo, la Reguerina o Mojasacos. Desde el balcón del Ayuntamiento la pintora llamó a todos a «aprovechar las enseñanzas que recibimos de las experiencias a lo largo de nuestra vida, a pensar más en las cosas que nos unen que en las que nos separan» y se refirió especialmente a las fiestas de este año. «El Ayuntamiento de Bembibre ha hecho un programa de fiestas amplio y variado para tratar de complacer a todos. Yo os sugiero que aparte de divertiros con vuestras opciones festivas predilectas, tratéis de gozar con las que elevan vuestro espíritu, porque esas son las que producen la verdadera alegría». Como actos previos al pregón de fiestas, se realizó la procesión de pendones, desde el Santuario del Ecce Homo a la plaza Mayor, donde se dio a conocer a los ganadores del concurso de Miss y Mister simpatía, votados a través de las redes sociales, Paula Caramés y Javier Álvarez. La Miss fue nombrada al mismo tiempo reina de las fiestas y, en descenso de votos Lorena Rodríguez y Ángeles Guerra como primera y segunda damas respectivamente.
El alcalde. El regidor, Manuel Otero, que no olvidó agradecer la presencia de los pendones de todo el Bierzo que se dieron cita en la plaza mayor «poniendo una destacada nota de color a nuestras fiestas».