La policía intentó desalojar a los manifestantes en dos ocasiones

Un policía habla con los trabajadores de LM que se mantienen sentados en señal de protesta. Luego se intentaría su desalojo.
Hasta que la Subdelegación del Gobierno en León levantó la orden de desalojo de los manifestantes, en menos de media hora se contabilizaron dos actuaciones policiales. La estrategia era siempre la misma, cada vez que un camión intentaba entrar en la factoría de LM, los trabajadores concentrados a sus puertas se sentaban en el suelo impidiendo el paso de los mismos y con ello también la salida de un molde de 47 metros que pretendía trasladarse a Castellón. Entonces, la media docena de agentes procedía a levantarlos uno a uno y retirarlos de la entrada. Hubo forcejeos pero todo se desenvolvió con total tranquilidad.
Como a la tercera va la vencida, con el tercer camión los operarios consiguieron su propósito. Tras la orden del subdelegado, los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía no pudieron desalojarlos y así consiguieron evitar que el molde saliera de la factoría, aún cuando el dispositivo de vehículos de escolta ya estaba preparado.
A primera hora de la tarde, el camión que iba a sacar el molde del Bierzo abandonó el recinto sin ninguna carga. No así los trabajadores que concentrados, que permanecieron en las puertas durante toda la jornada.
Y es que la plantilla certifica que la salida de los moldes es el principio del fin de la producción de palas en el Bierzo. A día de hoy quedan cinco en Santo Tomás de las Ollas, después de que hace poco se sacara uno de 53 metros también con destino Castellón, según explicó el presidente del comité, Gabriel Garnelo. En las previsiones estaba, al menos hasta ayer, llevarse otros dos, de 40 y 45 metros, a Castellón y Polonia. «Una vez fuera, no volverán», explicó la parte social.