Noceda, un lagar de mosto

Un grupo de jóvenes da vueltas en el tradicional lagar para obtener el máximo de mosto.
La pisada de la uva, uno de los pasos de la cadena de producción del vino, se ha convertido en una fiesta popular de tradición en Noceda del Bierzo. Fue puesta en marcha por la junta vecinal de esta localidad del Bierzo Alto en el año 1997, una vez que el ente menor dio por finalizadas las obras de restauración del lagar cedido por la familia Arias para el pueblo, lagar conocido por el nombre de como Los Alvaricos.
Hasta este punto, cada año en la época de la vendimia, los responsables de la Junta Vecinal de Noceda acercan el tradicional carro de recogida de uva con 1.500 kilos de este fruto y tras abrir la puerta de acceso al depósito del mosto se pisa la uva de la forma más tradicional.
El encuentro, que adquiere carácter festivo sirve (u así fue durante el pasado fin de semana), según los responsables «para conservar las tradiciones y al mismo tiempo enseñar a las nuevas generaciones la forma de producir el vino». Aseguran que de esta forma, los más pequeños aprenden y colaboran en el interior del lagar girando el eje que levanta la viga de presión y la piedra que sirve de contrapeso, con las que posteriormente se presionan los restos de uva para ampliar la producción.
Los asistentes a la pisa de la uva de Noceda del Bierzo pueden degustar el primer mosto. En días posteriores se prosiguen los pasos con los que la Junta Vecinal obtiene, en función de la calidad de la uva, entre sesenta y setenta cántaros de vino que posteriormente se utiliza para el «convite» de los grupos que visitan el lagar y en otras actividades ya tradicionales en Noceda, como la fiesta de la masa del pan o la jornada de recorrido por la ruta de las Fuentes. Los vecinos participan en todas ellas de manera activa y así no se pierden las tradiciones.