Un universo lorquiano
La obra «María Sarmiento», de Ernesto Caballero, se presenta el próximo martes día 4 en el Teatro Bergidum.
Una escena de la obra María Sarmiento, de Caballero.
Utilizar el universo de Lorca como juego irónico o como criatura mordaz, buscando esa risa de infancia y de campo que el poeta declaró que defendería hasta la muerte. Eso es lo que pretende el autor de la obra María Sarmiento , Ernesto Caballero, un confeso admirador del poeta «cansado de la retórica oficial generada en torno al personaje y su obra».
La función se presentará el próximo martes día 4 a las 21.00 horas en las inmediaciones del Teatro Bergidum, forma parte de la programación de Abono de Otoño y será interpretada por el actor Canco Rodríguez, popular por su papel de «el Barajas» en la serie Aída . Lo acompañarán actrices como Nieve de Medina, que ha formado parte del reparto en películoas como El Bola o Los lunes al Sol o Carol Lapausa, actriz en la serie La Señora .
La trama de la obra gira en torno a cuatro hermanas que por parte de madre viven aisladas en un pueblo lorquiano de la España profunda. Los miedos, las creencias supersticiosas, las represiones históricas, las tienen pegadas a su pequeño mundo hasta que aparece Sarmiento, un gitano perseguido por la justicia que va haciendo tambalearse todo lo que hasta ese momento parecía inamovible. María Sarmiento es un divertido y apasionante viaje por la obra literaria de Federico García Lorca al que se une el talento y el lenguaje ágil y contemporáneo de uno de los mejores dramaturgos del panorama nacional, Ernesto Caballero, que define la obra como «comedia alorcada en tres actos».
Caballero afirma amar a Lorca, sin embargo, dice «no podemos decir lo mismo de todo ese lorquismo oficial que ha llegado a convertirse en una suerte de eslogan o logotipo de los nuevos Ministerios de Información y Turismo, y es lo peor que le puede suceder a un poeta». Por eso, María Sarmiento es «un homenaje al mundo lorquiano que pretende recoger temas de la producción dramática del granadino en una fiesta teatral donde la parodia no impida que asome la fascinación que profesamos por el cautivador universo del poeta de Fuente Vaqueros», asegura el autor.