Una decena de obreros de Volconsa se van

Arriba, las obras abandonadas a la altura del colegio Valentín García Yebra y, debajo, el tráfico en Gómez Núñez, que corta la avenida Valdés.
La decena de obreros de Volconsa que aún permanecían el miércoles en las obras de remodelación de la céntrica avenida Valdés abandonaron ayer sus puestos, con lo que la obra se paralizó de forma definitiva. Así lo confirmó también el concejal de Fomento de Ponferrada, Juan Elicio Fierro, que destacó que en la capital berciana «tan sólo queda algún representante de la adjudicataria». Con la calle completamente abierta, la obra queda ahora en el aire después de que la empresa Volconsa presentara una solicitud para declararse en suspensión de pagos.
Los operarios también desconocían cuál es la situación exacta que atraviesa Volconsa y aseguraron que lo peor de todo «es la incertidumbre».
La actuación en la avenida Valdés afecta a cerca de medio kilómetro de calle y el plazo de ejecución es de seis meses. Los vecinos y los comerciantes de la zona ya han comenzado a mostrar su disconformidad con la situación ya que la paralización de la obra alargará aún más la difícil situación que viven ahora con la reforma de la calle, que deja muy poco margen para los viandantes, menos para los clientes de los establecimientos y ninguno para la circulación de los coches. La calle Gómez Núñez, que corta la avenida Valdés, permanece abierta al tráfico para mantener el ritmo de la circulación.
El presupuesto de esta obra asciende a 1,1 millones de euros y tras la reurbanización, la calle ponferradina contará con las mismas zonas de aparcamiento, un carril bici y la ampliación de las aceras, además de la renovación de las redes de saneamiento, abastecimiento, alumbrado público, semaforización y telecomunicaciones junto con la pavimentación, el nuevo mobiliario urbano y la señalización completa de la avenida Valdés.