Los pirómanos se saltan la vigilancia y vuelven a quemar el monte en Tejeira
Un incendio iniciado a las tres de la tarde de ayer afectó a una zona osera.
La Guardia Civil, las brigadas forestales y la mayoría de los vecinos de la zona no se lo podían creer. Ayer, sobre las tres de la tarde, alguien volvió a quemar el monte en Los Ancares. Fue de nuevo en la zona de Tejeira, en el municipio de Villafranca del Bierzo, entre Villar de Acero y Tejeira. En concreto entre el puente de Trabado y las Fócaras (unas antiguas minas de oro de la época romana situadas más cerca de Villar de Acero). Y lo hicieron sabiendo que por la zona había brigadistas apagando aún el incendio originado el sábado casi a la misma hora por la zona de La Bustarga, Prado de la Somoza y Villarbón (ya para la zona de Candín).
Según pudo confirmar este periódico por diversas fuentes, el pirómano de ayer prendió el primer foco cerca de la carretera que va a Tejeira, justo frente a la «fuente de la Preñada» y la que los lugareños conocen o bautizaron como «la de los dos caños».
Se trata de una ladera situada del otro lado del río (ahora apenas baja agua), con lo que al prender el fuego en la base y ser avivado por el fuerte viento que existía en ese momento, las llamas se propagaron con rapidez de manera descontrolada ladera arriba. En monte en esta zona es una mezcla de vegetación mediterránea, con matas de roble y también algo de encino.
Localizado un oso. El concejal de Cultura de Villafranca, Luis Manuel Gaztelumendi, aseguró que la zona que ha sido quemada es un lugar en donde se ha avistado en más de una ocasión a un oso, que acude a estos valles para pasar el otoño y el invierno. Es más, se trata de una de las estribaciones del bosque de Barrantes, uno de los más importantes de la cordillera de Ancares. «Es un lugar de gran valor ecológico y este año se vio dos veces al oso; acude aquí porque hay mucho bosque y poco matorral», explica Gaztelumendi.
Sobre la autoría de este nuevo incendio (son ocho los que han quemado los montes de Ancares en las dos últimas semanas, cuatro de ellos en la zona de Tejeira), el concejal asegura que los pirómanos «no tienen respeto a nadie».
La llegada de las lluvias a última hora de la tarde apagó las llamas y evitó que este incendio fuera a más.