Los agentes forestales de la Junta defienden la honradez de su trabajo
La Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de León defendió ayer la honradez con la que realizan su trabajo los funcionarios de la Junta encargados de atajar los incendios forestales y mostró su confianza en que la detención del celador de la Reserva Regional de Caza de Los Ancares no dañe su imagen profesional. La asociación volvió a recordar que el celador detenido, que no es funcionario y sus funciones se limitan a la vigilancia de la caza, el furtivismo y al acompañamiento de los cazadores autorizados a cobrarse una pieza, no desempañaba funciones de agente forestal, explicó el vocal de la directiva, Pablo Cano.
Con todo, la asociación no dejó de recalcar que es necesario respetar la presunción de inocencia del acusado, en libertad con cargos por un delito de incendio tras declarar en el juzgado y pagar la finanza de 10.000 euros que le impuso la juez que le interrogó. «Todavía no le han declarado culpable», recordó Cano.
El colectivo deja a la Junta la responsabilidad de personarse como acusación particular y la decisión de apartar cautelarmente de su puesto al celador. La Junta ya a adelantado que estudia suspender de empleo y sueldo a Antonio García González si se confirma la imputación.